Es una pieza de metal articulada que se coloca en la puerta de entrada de las casas. Se usa para llamar a los ocupantes de la vivienda. Para ello se golpea el llamador contra una cabeza de clavo, también metálica, de forma que el sonido avise de la llegada.

La forma más común es de una argolla unida a una cabeza de león, grifo o algún otro animal mitológico. En la actualidad se usa con fines decorativos en puertas de estilo clásico o rústico. Se puede decir que es el antecesor del actual timbre.

Llamador