Es una herramienta creada para apretar, ajustar o aflojar piezas grandes. Consta de un cuerpo unido a un pie que aprieta la pieza, una cremallera unida al pie de apriete y un anillo roscado. Los dientes de la llave están diseñados para sujetar con fuerza cañerías lisas, tuercas desgastadas, tornillos, manguitos, codos y uniones de T.

Se utiliza para trabajos de fontanería, tanto en la industria como en el hogar. Su funcionamiento manual es similar a una llave inglesa, ya que se ajusta la mordaza alrededor de la pieza con ayuda del anillo roscado. Para evitar dañar la pieza es aconsejable rodear la cañería o la tubería con un trapo o con cinta de carrocero para evitar cualquier marca indeseada.

Llave de grifa