Es una tela gruesa que lleva en el interior una resistencia eléctrica recubierta de un material aislante. Esta resistencia se encarga de calentar de manera controlada gracias a un dispositivo integrado que limitará la temperatura máxima para evitar quemaduras.

La manta se coloca sobre las sábanas, o en su interior, para calentar o para mantener el calor de la cama. También hay mantas eléctricas específicas para aplicar calor en alguna parte del cuerpo y calmar el dolor. Se comercializa en varios tamaños y con diferentes potencias.

Manta eléctrica