Es un tipo de masilla resistente a elevadas temperaturas, hasta 1.500ºC, y al fuego directo.

Sirve para rellenar y sellar juntas sin movimiento de barbacoas, chimeneas, hornos de piedra o elementos que necesiten soportar un calor muy alto. Adhiere perfectamente sobre metal, ladrillo refractario, piedra, hormigón y cerámica, tanto en interior como exterior.

Antes de aplicar esta masilla la superficie debe estar limpia y seca, eliminando los restos de suciedad con un disolvente no graso como la acetona. Para su uso, se corta el extremo del obturador del cartucho, se enrosca la cánula y se corta esta en bisel, dependiendo del grosor del cordón que se vaya a rellenar. Se debe introducir el tubo de la masilla en una pistola o aplicador.

Masilla refractaria