Mezcla de áridos de sílice, humo de sílice, ligantes hidráulicos, resinas sintéticas, fibra de vidrio y otros aditivos. Se aplica sobre fisuras, grietas y huecos en paredes maestras o columnas de edificios, entre otros lugares. Funciona como puente de unión, para garantizar el agarre del mortero sobre el metal, y también como pasivante, ya que hace de freno tanto a posibles humedades como a la afloración de manchas de óxido.

Se usa en construcción para proteger, reparar y sanear estructuras de hormigón deterioradas. Para prepararlo, en una cubeta se añade poco a poco la proporción de agua marcada por el fabricante y se amasa con una paleta. Cuando la mezcla sea homogénea, se le dan unos golpes con la paleta para eliminar posibles burbujas de aire y se aplica con una llana sobre el área que desea repararse.

Mortero de reparación