Compuesto formado por cemento gris y blanco, cal y áridos con la granulometría adecuada, pigmentos y aditivos especiales, como fibras, hidrofugantes o acelerantes, que le proporcionan poder de adherencia, impermeabilidad y resistencia.

Se usa para revestir fachadas directamente sobre ladrillo, bloque y hormigón. Es permeable, por lo que permite la evaporación del vapor de agua del interior de los edificios. Se prepara con las proporciones que marca el fabricante y se mezcla de forma mecánica para facilitar que se consiga el mismo tono de pasta. Se aplica con un espesor mínimo de 1 cm, aunque lo habitual es 1,5 cm, y se utiliza una llana. Una vez seco en la fachada, se pasa una llana metálica con púas con movimientos circulares para rayarlo.

Mortero monocapa raspado