Se trata de una herramienta manual de fontanería con forma de muelle largo, que se encuentra en distintos grosores y longitudes, y puede llegar a los 10 metros. El muelle desatascador dispone de una empuñadura o manivela en uno de los extremos y suele tener una terminación abierta a modo de garfio o llave en el otro. Existen, incluso, modelos preparados para colocar en un taladro, con el fin de facilitar su uso en determinados trabajos.

Su uso es sencillo: se introduce el muelle desatascador poco a poco en la tubería girándolo mediante la empuñadura. Al tiempo que se gira se va empujando, ya que en las curvas y codos es donde se forman los atascos. Una vez que la herramienta llega a la obstrucción, se va sacando el muelle con cuidado: en él habrán quedado enredado los elementos -pelos, restos sólidos, etc.- que causan el tapón, dejando limpio el conducto para que fluya el agua.

Puedes usar esta herramienta para los pequeños atascos domésticos, cuando la pila o el lavabo no tragan. Este sencillo sistema te ayudará, de forma rápida y efectiva, a deshacer tapones producidos por suciedad, el pelo y los restos acumulados que impiden el paso del agua.

Muelle desatascador