Es un inodoro de uso normal pero que solo tiene a la vista el pulsador y la taza. Esta no va sujeta a un pie sobre el suelo, sino suspendida en un bastidor de gran resistencia, que queda oculto y empotrado tras las paredes. La salida de evacuación es horizontal. La base para la instalación de este inodoro es el bastidor metálico que va anclado al suelo y en el que están acoplados todos los mecanismos del inodoro, la cisterna con sus válvulas correspondientes y la conexión a la llave de corte con el consiguiente latiguillo. Las patas del bastidor suelen ser regulables, para facilitar la instalación según la altura que se desee para la taza. También está oculta la evacuación del inodoro, que queda tras la pared.

El material con el que está fabricado suele ser cerámica o porcelánico. Lo hay de diferentes tamaños, puede ser reducido o no y puede ir acompañado de un bastidor.

Para realizar la instalación el pack trae todo lo necesario. El modelo que tienen el bastidor incluido no necesita que se haga una obra en el baño ni tener que retirar los azulejos, ya que puede ir fijado por delante de los azulejos.

Este tipo de inodoros es ideal cuando se va a hacer un trasdosado. Además es muy silencioso, al quedar ocultos los mecanismos de llenado y vaciado de la cisterna. La taza va anclada con fuertes tornillos al bastidor, impidiendo cualquier movimiento por el uso.

Otros términos: inodoro suspendido

Pack de wc suspendido