Capa fina que se elabora con una base de disolventes y proporciona una capa reparadora y protectora en la superficie de cuero en la que se aplica, de modo que incrementa su brillo. Se aplica sobre piel para nutrir y proteger este tipo de material.

Para su aplicación, debe limpiarse la superficie con una leche de tratamiento. Cuando se seque, se aplica el producto con un trapo limpio y seco y una muñeca de algodón, realizando movimientos suaves y circulares. Tras reposar una hora desde su aplicación, con la ayuda del trapo se procede a lustrar el cuero para dar un acabado brillante.

Pátina para piel