Es un elemento de protección y decoración que se coloca en el interior de una ventana, mirador o balcón. Su principal función es regular el paso de luz y proporcionar intimidad. Está compuesta de laminas curvadas dispuestas en posición horizontal. Se fabrican con diferentes materiales como aluminio, madera o PVC.

Su funcionamiento es sencillo: por medio de hilos y una polea se puede subir y bajar según la necesidad. Además dispone de un bastoncillo que permite regular el paso de la luz en función de la inclinación que le des a las láminas.

Se puede instalar tanto en la pared como en el techo. Para su instalación solo se necesitan dos tornillos que se colocan en los pequeños soportes situados en cada uno de los extremos.

Persiana veneciana