Es piedra natural de origen volcánico. Alcanza temperatura muy rápidamente y actúa como conductora del calor. Es reutilizable durante varias sesiones y debe cambiarse ante el deterioro o las manchas, al menos una vez al año. No produce humos, cenizas ni ningún tipo de residuos.

Se usa en las barbacoas de gas para distribuir el calor de forma homogénea por toda la superficie de cocción. Absorbe la grasa que sueltan los alimentos durante el cocinado, por lo que se evita manchar los quemadores. Se coloca sobre una rejilla situada encima de los quemadores por los que sale la llama. Se calienta durante 15 minutos hasta conseguir la temperatura adecuada y el cocinado ya puede comenzar.

Piedra de lava