Es una lámina de plástico con siluetas recortadas, en cuyos huecos puede introducirse pintura cuando se coloca sobre una superficie. Presenta diferentes tamaños y motivos, como animales, plantas o dibujos infantiles, entre otros.

Sirve para personalizar y decorar elementos de una vivienda, como paredes, muebles, cuadros o telas. Para aplicar la pintura, se utilizan pinceles de estarcido o esponjas. La plantilla debe fijarse en el lugar deseado con cinta de carrocero o de pintor. Acto seguido, los huecos deben rellenarse con pintura aplicada con la herramienta elegida dando suaves golpes. El artículo debe ser lavado con agua y jabón y guardado en un lugar adecuado para que no se dañe ni se estropee.

Plantilla decorativa