Es una semilla germinada formada por un conjunto de tallos y hojas junto con una porción de tierra envuelta en raíces. Se puede plantar en huerto, bancal o macetero. Para tener un crecimiento óptimo necesita un suelo libre de malas hierbas, con abono orgánico, bien drenado y con una plena exposición al sol.

Sirve para asegurar una cosecha más fructífera. Presenta una gran ventaja frente a las semillas y es el ahorro de tiempo. Además, brinda la oportunidad de tener frutas y hortalizas más ecológicas que las que hay en los supermercados.

Plantón en maceta