Es un tipo de plástico o polímetro termoplástico muy presente a nuestro alrededor, que se abrevia con las siglas PP (polipropileno). Se empezó a desarrollar en la segunda mitad del siglo XX con aplicaciones muy distintas. Sus propiedades permiten que se pueda reutilizar.

Tiene una densidad baja, lo que permite fabricar productos ligeros pero rígidos (no se deforma fácilmente). Es un material fácil de reciclar, no absorbe agua, estable a los cambios de temperatura y resistente a agentes químicos, resistente y fácil de teñir (es blanco translúcido de forma natural) y moldear. Además, es un excelente aislante eléctrico. Entre las desventajas: se degrada por la radiación ultravioleta, es inflamable y a muy bajas temperaturas su resistencia a los impactos disminuye. Los productos que están fabricados con polipropileno llevan un triángulo formado con flechas con un número 5 en su interior.

Es frecuente encontrarlo en recipientes, cajas y envases alimentarios y en textiles y muebles porque cuando se combinan las fibras de polipropileno con colorantes se fabrican textiles y cuerdas, muy resistentes.

Polipropileno