Es un dispositivo compuesto por unos cáncamos, una chapa que oculta los tornillos y una bisagra que cierra. Está fabricado en acero, hierro o acero inoxidable. Se fabrica en diferentes tamaños y grosores según la resistencia que se le quiera dar.

Sirve para fijar un candado y evitar que pueda forzarse. Se le pueden dar usos variados, como la protección de armarios, cajas de herramientas, cajones o puertas, entre otros. Presenta multitud de formas en función de la superficie sobre la que se coloca y la fijación, como cáncamos con tuerca interior, escuadras con ganchos para sujetar el candado o pletinas planas para sujetar en el canto de una puerta.

Portacandados