Es una pieza rectangular, dotada de un fuerte imán, para colocar atornillada o pegada sobre la pared. Se fabrica con diferentes medidas, entre 30 cm y 55 cm, y acabados, como inoxidable, metal sobre plástico o con el dibujo de los cuchillos.

Permite colocar sobre su superficie de manera ordenada cuchillos y otros utensilios de cocina metálicos, de forma que estén a la vista y sean de fácil acceso. Además de ayudar a optimizar el orden en los cajones de la cocina, mantiene los cuchillos más afilados, sin olvidar que es de fácil limpieza.

Portacuchillos magnético