Es un producto líquido de curado blanco que se utiliza sobre superficies de hormigón para prevenir que el agua se pierda a causa de agentes externos como el sol o el aire. Una vez colocado, forma una película que evita la pérdida de agua prematura.

Gracias a sus componentes, incrementa la resistencia a heladas, la reducción del polvo, la retracción y la reducción de la fisuración plástica. Se recomienda su uso para superficies expuestas de hormigón como los canales de riego, las estructuras pretensadas en pilares y vigas, muros de contención, losas de cubierta, zonas de carga y descarga, pistas de rodaje o carreteras, entre otros.

Protección y prevención de daños y desgaste