Es una caja metálica que tiene en su interior un cuerpo férreo rodeado por un hilo de cobre. Al circular la corriente por el hilo, se crea un campo electromagnético. Su función es generar una tensión de encendido suficientemente alta para la liberación del gas en el tubo fluorescente y limitar posteriormente la intensidad para estabilizarla.

Hay que tener en cuenta la potencia, medida en vatios, para que se adapte al tubo que necesitas iluminar, sin nunca excederte. Por ejemplo, una reactancia de 20w servirá para alimentar 1 tubo de 18w o 1 tubo de 15w. Si el tubo es de 36w necesitarás una reactancia de 40w.

Su uso es exclusivo para fluorescentes y se complementa en una instalación con cebadores. No se debe confundir con transformadores electromagnéticos para iluminación halógena, ni con reactancias electrónicas, en cuyo caso se prescinde del cebador ya que esta realiza las dos funciones.

Reactancia electromagnética