Es una herramienta manual de jardinería. Consiste en una bolsa de tela, sujeta a una estructura metálica o de PVC y un mango que se puede acoplar a una pértiga. Esta estructura presenta ranuras por las que se introduce la rama que sujeta el fruto y que, girando, permite romperla y recuperar la fruta dentro de la bolsa.

Se usa para recoger la fruta situada en la parte más alta de los árboles. Puede utilizarse desde el suelo, sin necesidad de escalera. La fruta no sufre golpes ni deterioro alguno al caer en la bolsa de tela. Para frutos de pequeño tamaño como nueces, castañas o bellotas, existe un modelo similar a un bombo metálico, que atrapa los frutos secos del suelo a medida que gira.

Recogedor de fruta