Es una tapa redonda y cóncava, fabricada en metal y con pequeñas ranuras. Se coloca en el desagüe del fregadero.

Su función es frenar el paso de restos de alimentos y suciedad. De este modo, se evitan los atascos y los malos olores de las tuberías, además de que permite recoger los desperdicios que se acumulan.

Rejilla para fregadero