Es un concentrado líquido con base de poliuretano que tiene un acabado incoloro y brillante. Se aplica para tratar suelos barnizados o con aceites y ceras naturales cuando son suelos aceitados.

Se usa sobre suelos de madera rayados o desgastados por el uso diario y sirve para recuperar su aspecto y su brillo original, además de protegerlos frente a futuras agresiones. Para emplearlo, la superficie debe estar libre de polvo y se extiende con una mopa o gamuza que no suelte pelo. Debe dejarse secar una hora y no necesita aclarado posterior.

Renovador de suelo de madera