Es un aparato eléctrico de uso en interior y exterior que repele insectos, como cucarachas, hormigas o arañas, y roedores. Combina el uso de ondas de ultrasonido con electromagnetismo a través del cableado eléctrico para producir sus efectos. Su punto de mayor eficacia se alcanza cuando pase el primer periodo de entre 15 y 30 días tras su colocación.

Su alcance máximo de cobertura es de 200 m2 en espacios diáfanos ya que las ondas no traspasan paredes o determinados obstáculos. Por ello se recomienda el uso de diversas unidades en función de la zona que debe cubrirse. Se conecta a la corriente mediante puntos de enchufe. No requiere de mantenimiento, su consumo es muy reducido y es seguro para personas y animales domésticos, excepto roedores.

Repelente para plagas