Es un armazón que cubre la chimenea, protege su interior del fuego además de darle un aspecto más decorativo ya que adorna el hogar. Esto no influye en la potencia calorífica.

Pueden estar diseñados de diferentes estilos y materiales, de ladrillo visto, de mármol o metal, de líneas recta o redondeadas, con repisa o leñero o con cristal vitrocerámico. Está recomendado tanto para hogares abiertos como para cerrados.

Su instalación es muy sencilla, solo tienes que ir pegando la piezas con cemento cola y con la ayuda de una maza das unos pequeños golpes para que las piezas queden bien fijadas. A continuación coloca los conductos de evacuación de humos. Para ello, recuerda que el tubo debe superar en altura los tejados cercanos al menos en 50 cm y separar de otros tejados un mínimo de 8 m para evitar que entre el humo en casa.   

Revestimiento para chimenea