Cabezal perforado, de forma redonda, ovalada o cuadrada. Lo componen una base por donde sale agua, una junta tórica redonda de goma, una conexión de metal con enganche de rosca y un embellecedor terminado en bola que permite orientarlo. Por su parte inferior está provisto de agujeros con picos de goma que hacen la función de antical. Está fabricado en plástico o acero inoxidable, con acabado en cromo, latón o níquel.

Sirve para irrigar el agua empleada para lavarse y se coloca en el techo o en la pared de la ducha. En función del modelo, permite elegir el tipo de chorro, como con efecto masaje, en espray, en aerosol fuerte o combinando estas opciones.

Rociador de ducha