Es un elemento diseñado para aislar los hogares tanto del frío como del calor. Puede ser de distintos materiales, minerales como lana de roca o fibra de vidrio, sintéticos como poliestireno expandido o extruido, ecológicos como el corcho o geotextil y reflexivos multicapa y burbuja.

En función de la parte que quieras aislar necesitarás un material u otro y tendrás que tener en cuenta también el espesor del aislante. Las partes de la casa que son susceptibles de este tipo de instalación son la fachada, las paredes, las cubiertas y el suelo.

Un buen aislamiento conlleva al ahorro de energía y la reducción en la emisión de CO2 y gases de efecto invernadero, además de confort y bienestar para los habitantes de la casa.

Rollo de aislante térmico