Es un manilla que sirve para accionar el mecanismo de apertura o cierre de una puerta. Se caracteriza por carecer de la placa alargada típica de las manillas de las puertas. Su base es pequeña, y puede ser redonda o cuadrada.

Se fabrica generalmente en acero inoxidable o níquel y la puedes encontrar con distintos acabados, brillante, mate o de forja, entre otros, para que puedas combinarla con cualquier estilo de decoración. Su colocación es muy sencilla. Primero se coloca el pasador por el agujero de la puerta, y a este pasador se engancha una de las rosetas. Después se atornilla la base de la misma a la puerta, se coloca la roseta de la otra parte de la puerta de la misma forma y ya solo quedaría colocar el embellecedor para que no se vean los tornillos.

Roseta