Es un compuesto químico presente en el mar que se usa junto a un clorador salino. Este es el encargado del proceso de electrólisis, al convertir la sal común en cloro gaseoso, que se disuelve con rapidez en el agua y la desinfecta.

Sirve para realizar el mantenimiento del agua de la piscina. El primer aporte debe mantener la proporción de 4 a 5 kg por cada m3 de agua. El pH debe analizarse con regularidad ya que este método tiende a subir sus niveles, así como la cantidad de cloro y sal. Si existe exceso de sal, hay que vaciar parte de la piscina. En caso de defecto, deben seguirse las instrucciones del fabricante.

Sal especial para piscinas