Es un tipo de suelo vinílico caracterizado por su sistema de instalación, libre de adhesivos y machihembrados. En el reverso de la loseta o lama tiene un sistema antideslizante en forma de espiga, que es lo que permite que la lama se mantenga en el suelo sin moverse.

El sistema de instalación es el más sencillo de todos y permite una instalación muy rápida, sobre un suelo liso y nivelado. Para ello coloca las lamas una, al lado de la otra, a junta perdida, es decir que las juntas de las lamas no estén alineadas. Es recomendable, en superficies superiores a 6 m², aplicar un adhesivo específico en el perímetro para impedir posibles movimientos. En lugares de 16 m² a 64 m², habría que aplicar un fijador perimetral para asegurar su fijado y en habitaciones de más de 64 m²habría que aplicarlo en forma de cuadrícula. Para cortar las lamas, bastaría con un cúter, al igual que con el resto de los tipos de vinílicos.

Suelo vinílico autoportante