Es una pieza fabricada generalmente en plástico, polipropileno, o fundición, que se coloca encima de una arqueta para poder acceder a su interior y limpiarla. Las arquetas se utilizan en albañilería para la distribución de la canalización de agua, suelen estar enterradas en el suelo y por eso se les coloca la tapa, para evitar que se llenen de desperdicios.

Puedes encontrar tapas de arqueta de distintas medidas, aunque las habituales son 30x30, 40x40, 55x55. También puedes encontrar las tapas con o sin marco. Para colocarla solo tienes que encajarla en la arqueta, bien sea esta prefabricada de plástico u hormigón, o construida con ladrillos. En algunas ocasiones se utiliza una tapa de arqueta sinfonada, que viene provista de un sifón central que evita el retorno de olores.

Tapa de arqueta