Es un sistema de seguridad utilizado en el ámbito profesional de la construcción.  Están fabricados en diferentes materiales, espuma, vinilo, cera o silicona. Son unos pequeños protectores con forma redondeada que se introducen en el oído externo para aislar del ruido.

Los trabajos que requieren de ellos suelen ser los que precisan de maquinaria ruidosa, como amoladora, martillo neumático o la maquinaria profesional de grandes dimensiones, instaladas en trabajos de construcción.

El propósito de su uso es evitar daños posteriores en los oídos, protegiendo de ruidos y polvo.

Tienen un rango de protección auditiva entre 15 y 40 decibelios, dependiendo del trabajo y la precisión que se requiera o teniendo en cuenta la necesidad de escucha en caso de emergencia.

Tapones para los oídos