Es un depósito de acero que contiene un calderín. Es un cuerpo cilíndrico y alargado que contiene una pieza curvada en sus extremos soldada a una pletina en la parte inferior. Esta pletina va fijada a una resistencia que se ocupa de calentar el agua que entra por un tubo inferior y un termostato se ocupa de regular la temperatura. 

Al calentarse, el agua pierde densidad, por lo que se desplaza a la parte superior del depósito. Al abrir un grifo de agua caliente esta fluirá del depósito por un tubo ubicado en la parte superior y entrará agua fría por la parte inferior, creando un equilibrio y evitando el enfriamiento y mezcla del contenido del depósito.

Se comercializan con diversas potencias y capacidades, con programación digital o analógica e incluso con funciones que permiten ahorrar.

Termo eléctrico