Es un elemento de la instalación de equipos de ósmosis. Es una pieza fabricada en polietileno, material que otorga una alta resistencia a la corrosión y no se ve afectado por bacterias. Consta de cuatro conexiones a tubería de 1/4", dos de entrada y dos de salida.

Su función es abrir o cerrar el paso de agua a la membrana cuando se llena, de modo que evita que circule de manera continua. Es importante mantener la presión de entrada controlada entre 3,5 y 5 bares, ya que de no ser así podría afectar a su funcionamiento o incluso bloquearla.

Válvula de cierre para ósmosis