Es un calzado creado específicamente para tareas de jardinería, usado en el exterior en terrenos de tierra, piedra y agua, que es totalmente impermeable.

Hay dos tipos de calzado para jardinería, botas de caña alta, usadas en terrenos enfangados y con posibilidad de que se hunda el pie en el barro, y calzado bajo, un zapato para épocas del año más calurosas y zonas sin grandes barrizales.

La suela está provista con un relieve óptimo para no resbalar, no clavarse objetos en la suela, evitar que se acumule el exceso de barro y facilitar su limpieza. El calzado está forrado en su interior para evitar irritaciones y exceso de sudoración aportando comodidad. Suelen estar fabricados en PVC, caucho y los más nuevos en EVA, un material ligero y resistente.

Zapato de jardín