Son dos plataformas de polipropileno que se adaptan a todas las tallas. Se usan con el calzado propio y se sujetan con las cintas de tela que incluyen. Tienen incorporados clavos de acero por toda la suela gracias a las arandelas que llevan adheridas. 

Se emplean para airear el césped del jardín. Cuando el césped forma un tapiz de hojas secas y raíces, impide que penetre el agua de riego y el abono, lo que dificulta el crecimiento sano de la planta. Para evitar esto, se camina con este calzado por el jardín, introduciendo los clavos en la hierba para abrir orificios en el tapiz vegetal, facilitando la regeneración del mismo.

Zapatos escarificadores