Cómo elegir radiadores de aceite

Los radiadores de aceite son una alternativa complementaria para calentar puntualmente un espacio concreto. Se pueden mover por la casa gracias a sus ruedas. Disponen de un termostato que detiene el consumo eléctrico al llegar a la temperatura deseada.

Cómo elegir radiadores de aceite

Ventajas de los radiadores de aceite

  • No necesitan obras, instalación, salida de humos ni mantenimiento. Basta con conectarlos a un enchufe con toma de tierra.
  • Son muy silenciosos.
  • Incorporan un termostato para ajustar la temperatura y detener el consumo al llegar a los grados deseados.
  • Incluyen ruedas para desplazarlos cómodamente de una estancia a otra.
  • Proporcionan un calor suave y constante que no reseca el ambiente.
  • Calientan por radiación, por lo que emiten un calor muy confortable.
Cómo elegir radiadores de aceite

¿Cómo funcionan los radiadores de aceite?

Los radiadores de aceite están indicados como sistema de calefacción ocasional y complementario en estancias que, según la potencia del aparato, pueden ir de los 5 a los 25 m2.

Están equipados con una o varias resistencias eléctricas que calientan el fluido caloportador que circula por el interior del aparato. Aunque tarda un poco en caldear el espacio, siguen emitiendo calor durante un tiempo una vez apagado o al alcanzar la temperatura deseada (inercia térmica). Algunos modelos incorporan función turbo para calentar rápidamente el espacio.

Cómo elegir radiadores de aceite

¿Qué potencia necesito en mis radiadores de aceite?

En general, para una altura de 2,5 m calculamos 100 W por metro cuadrado en estancias bien aisladas y 120 W si el nivel de aislamiento es medio. Ten en cuenta también que la potencia necesaria varía según otros factores como la temperatura exterior o la superficie acristalada de la habitación.

Cómo elegir radiadores de aceite

Si tienes un radiador de aceite debes…

  • Dejar una distancia mínima de 50 cm entre el radiador y el resto de elementos de la estancia: muebles, cortinas…
  • No cubrir el radiador. Si necesitas calentar algo (como ropa) ponla sobre una silla y acércala a la distancia mínima del radiador.
  • Desenrollar completamente el cable siempre que vayas a poner el aparato en funcionamiento.
  • No utilizar el radiador de aceite en el baño ni en espacios exteriores.
  • Limpiar el radiador al menos una vez al año con un trapo húmedo. Antes de limpiarlo asegúrate de que el aparato está desenchufado y frío.
Cómo elegir radiadores de aceite