Cómo elegir radiadores halógenos

Los radiadores halógenos son sistemas de calefacción móviles que son útiles para calentar en momentos concretos una parte de la habitación específica. Por tanto, son soluciones de apoyo ideales para uso esporádico y siempre que se necesite que se pueda mover durante su uso. Hazte con uno y tendrás una calefacción portátil y rápida para tu habitación.

Cómo elegir radiadores halógenos

¿Para qué usos sirven los radiadores halógenos?

Los radiadores halógenos son sistemas eléctricos portátiles. Tienen potencias muy altas para ofrecer un calor muy dirigido y centrado sobre una zona concreta en muy poco tiempo. El sistema de calefacción halógena calienta por radiación. Esto significa que calienta a las personas sobre las que incide directamente, no el aire que hay en la estancia. En este sentido calienta como lo hace el sol.

Cómo elegir radiadores halógenos

Son la alternativa adecuada para calentar rápidamente áreas concretas, es decir, no calienta de forma global la estancia entera sino lo que se encuentra más próximo al radiador por lo que su uso recomendable es puntual y esporádico.

Cómo elegir radiadores halógenos

Los radiadores alógenos son una buena solución de calefacción para dar calor a estancias pequeñas, de hasta 10 m2.

También hay modelos que se pueden instalar en exteriores. Para este uso necesitan tener unas características específicas de protección contra el agua.

Además, dentro de esta categoría de calefactor, se encuentran los braseros, que son los sistemas tradicionales para calentar debajo de mesas, pero adaptados a las normas vigentes.

En los radiadores halógenos hay que tener precaución porque las resistencias alcanzan altas temperaturas.

Suelen contar con un sistema de seguridad antivuelco, convirtiéndolo en una solución segura. También llevan un reflector protegido.

Ventajas de contar con radiadores halógenos

  • El calor por radiación calienta directamente sobre las personas u objetos de modo inmediato y rápido.
  • Estos radiadores calientan en el acto, de forma instantánea. No hay pérdidas de calor. Esta ventaja supone un ahorro económico puesto que es una fuente de calor muy eficaz.
  • Ofrece un calor orientable y directo, de modo que se aprovecha al 100% donde se necesita.
  • Estos aparatos son de reducido tamaño, son fáciles de instalar y no hacen ruido.
  • Se puede regular la potencia en función de las necesidades.
  • Es un calor limpio y sano, que no produce humos ni sustancias nocivas, no crea suciedad ni remueve el aire, por lo que es apto para personas alérgicas.
  • No necesita de ningún tipo de mantenimiento.
  • Cuentan con sistemas de seguridad antivuelco.
Cómo elegir radiadores halógenos