Cómo elegir chimeneas metálicas

Resistencia, alto rendimiento, variedad de estilos y tamaños, ahorro… Las chimeneas metálicas te permiten disfrutar del fuego sin apenas instalación. No requieren revestimientos ni obras, solo una conexión a la salida de humos. Pueden ser de esquina, frontales o centrales.

Cómo elegir chimeneas métalicas

Las chimeneas metálicas funcionan con un sistema de “fuego cerrado”, más eficiente y ecológico, ya que están provistas de una puerta de cristal. Algunos modelos cuentan con este tipo de vidrio vitrocerámico en varias de sus caras para permitir una mayor visión de las llamas.

¿Por qué elegir una chimenea metálica? Sus ventajas

Las chimeneas metálicas te permiten disfrutar de la calidez de las llamas sin necesidad de obras; solo necesitas tener una preinstalación de conductos de salida de humos al exterior. Están indicadas para espacios de entre 70 y 90 m² y disponen de un revestimiento metálico, en acero o acero combinado con hierro fundido, muy duradero. Son resistentes y más potentes que las estufas.

Cómo elegir chimeneas métalicas

Una de las principales ventajas de las chimeneas metálicas es que ofrecen un alto poder calorífico a bajo precio, ya que funcionan con leña de poda y briquetas. Además, los gases que genera la madera son menos contaminantes que los producidos por combustibles fósiles como el petróleo. Podemos resumir en cinco las principales ventajas de las chimeneas metálicas:

  1. Alto rendimiento: entre un 70 y un 75% del calor generado, muy superior al de las chimeneas de obra. Gracias al metal calientan la estancia muy rápidamente y siguen irradiando calor incluso después de dejar de echar troncos al fuego.
  2. Sin necesidad de obras: basta con contar con una salida de humos al exterior de 10 cm de diámetro. Tienen una campana decorativa que recubre el tubo de salida de humos.
  3. Aptas para todos los estilos: se adaptan a la decoración de cualquier hogar ya que podemos encontrarlas en una gran variedad de diseños y formas. La amplia visión del fuego (algunos modelos cuentan con cristal en varias de sus caras) multiplica el poder decorativo de las llamas.
  4. Resistencia y durabilidad: el revestimiento metálico ofrece una gran resistencia al desgaste y a la corrosión de las llamas.
  5. Puedes colocarla donde quieras: en medio de la estancia, en un rincón o adosada a la pared, teniendo en cuenta siempre la posición de la situación de la salida de humos. Algunos modelos cuentan con campanas regulables para ajustarse a la altura de tu estancia.

Chimeneas metálicas con puerta cerrada, alto rendimiento

Una de las características clave del alto rendimiento de las chimeneas metálicas con respecto a las de obra es el “fuego cerrado”. Las llamas se alojan en un receptáculo cerrado lo que aumenta no solo el rendimiento sino también la seguridad. El fuego abierto requiere 300 m³ de aire cada hora mientas que el fuego cerrado solo necesita 30 m³. La regulación en la aportación de aire permite regular la combustión de la leña.

Cómo elegir chimeneas métalicas

Este sistema motiva que la chimenea metálica emita calor por radiación pero también por convección. El primero propaga radiación por el cristal de la puerta hasta que algún material lo absorbe. Como resultado el material se calienta, de ahí que se aconseje dejar un espacio mínimo de 30 - 40 cm entre la chimenea y cualquier elemento combustible como cortinas o alfombras. Por su parte, la convección eleva el aire caliente hasta que se expande y lo reparte hasta las partes más alejadas de la estancia.

Antes de comprar una chimenea metálica, debes saber…

Debemos tener en cuenta varias consideraciones antes de elegir una chimenea metálica:

  • El tamaño y el lugar de la habitación. El volumen de la habitación a calentar (largo x alto x ancho) y la zona geográfica en la que se encuentre la vivienda determinará la potencia que necesitamos para caldear el espacio. En función del volumen de la estancia, unido al grado de aislamiento de la vivienda y la zona geográfica en la que se encuentre, deberás escoger la potencia necesaria para conseguir un ambiente cálido y un rendimiento óptimo.
  • Normativa municipal. Aunque este tipo de chimeneas requieren una obra civil mínima, ya que solo necesitan un pequeño hueco en losa o pared para la salida del tubo de humos, debemos consultar las ordenanzas municipales en nuestro Ayuntamiento sobre las emisiones de gases y sobre la altura y ubicación de los conductos de evacuación de humos para las chimeneas.
  • Medidas. Mide el hueco donde deseas instalarla para elegir el diseño y el tamaño más adecuados.
Cómo elegir chimeneas métalicas

¿Dónde colocar la chimenea metálica?

Según el lugar donde quieras colocar tu chimenea puedes encontrar modelos pensados para pegarse a la pared o no:

 

  • Esquina. Son las chimeneas metálicas en forma de rinconera para colocar en el extremo de una habitación o salón.
  • Pared. Se trata de las chimeneas frontales o laterales diseñadas para adosar a una pared.
  • Central. Disfrutar del fuego en sus 360º es posible con las chimeneas centrales, en ellas la visión del fuego es total ya que incorporan cristales vitrocerámicos (resistentes hasta 750º centígrados) por sus cuatro caras.
Cómo elegir chimeneas métalicas

¿Qué tipo de combustible usan las chimeneas metálicas?

La leña de poda y las briquetas componen el combustible de las chimeneas metálicas, un tipo de combustible económico (el saco de 10 kg cuesta menos de 4,50 euros, aunque depende del tipo de madera) y respetuoso con el entorno.

Cómo elegir chimeneas métalicas

No vale cualquier tronco. Cada madera quema de manera diferente y, en función de si la madera es dura o blanda, será más indicada para una u otra tarea. Las maderas duras (de haya, encina o fresno) son especialmente recomendables para mantener el fuego encendido y proporcionar calor. Este tipo de madera proporciona un calor radiante y brasas que se mantienen mucho tiempo incandescente. Las maderas de abedul, roble o encina son las que aportan un fuego más vivo y las que se prenden más rápido. Las maderas blandas (como el pino o el alcornoque) son idóneas para encender la chimenea y para avivar el fuego en un momento determinado.

La leña debe estar seca para mejorar la eficiencia y minimizar la emisión de gases.

Nunca debes utilizar maderas barnizadas ni aglomerado y se recomienda que los leños provengan de árboles frutales o especies como la encina, más lenta en arder pero más duradera e intensa.

Por su parte las briquetas, compuestas de virutas y serrín, arden muy rápido y son 100% ecológicas y renovables.

Te aconsejamos que antes de utilizarla, y si dispones de espacio suficiente, almacenes leña y briquetas suficiente en un lugar seco y ventilado. Evita que esté en contacto con el suelo, utiliza mejor un soporte tipo palet para colocar la leña.

¿Qué es la creosota y por qué es importante en las chimeneas?

La creosota es un residuo negro parecido al alquitrán que se acumula en el tubo de evacuación de humos. Altamente combustible, es capaz de producir fuego si se acumula una capa gruesa. Para evitar cualquier accidente y garantizar el mantenimiento de nuestra chimenea se recomienda llamar a un profesional para que limpie este conducto, al menos, una vez al año.

Cómo elegir chimeneas métalicas

Además, podemos llevar a cabo algunas pautas para reducir la producción de creosota tales como quemar solo madera bien curada (se refiere a la leña seca que lleva tiempo cortada; es oscura o gris a diferencia de la madera verde o recién cortada) y no utilizar cartón, papel o líquidos para iniciar el fuego. Estos materiales queman muy rápidamente y crean un exceso de humo.

Consejos de limpieza de la chimenea metálica

Una limpieza regular alarga la vida útil de la chimenea y garantiza su correcto funcionamiento. La periodicidad de la limpieza depende del uso (uso esporádico o frecuente) y del tipo de leña utilizada ya que el pino, por ejemplo, deja más residuos que la encina o el olivo.

En términos generales se recomienda vaciar la ceniza del interior de la zona de quemado de la chimenea cada dos cargas de combustible.

Limpia también el cristal de forma regular. Para el exterior utiliza un paño seco y nunca productos abrasivos. Para eliminar las posibles incrustaciones de ceniza en el vidrio debes esperar a que el cristal esté frío y limpiarlo con un desengrasante específico con base de amoníaco.

La limpieza del tubo de evacuación de humos se debe realizar, al menos, una vez al año (es lo que se conoce como deshollinado). Esta tarea se puede hacer de dos formas combinables:

- Deshollinado químico: con productos que se queman en el interior de la chimenea y limpian los tubos de salida de humos.

- Deshollinado mecánico: mediante limpiadores extensibles que se introducen en el tubo de humos y permiten eliminar la ceniza o los restos pegados en el interior del tubo.

Cuando termine la temporada de frío, tapa el conducto con una bola de papel y limpia el interior en profundidad.