Cómo elegir estufas de leña

Las estufas de leña proporcionan un calor de alto rendimiento –de entre el 70 y el 80%- y una combustión limpia. Funcionan con briquetas (un biocombustible 100% ecológico y renovable) y leña de poda de manera que, además de caldear la estancia, ofrecen el calor acogedor, confortable y decorativo de la llama. Podemos encontrarlas en multitud de estilos para adaptarse a la decoración. Son perfectas como complemento a la calefacción ya existente o para subir la temperatura en una estancia concreta. Una de sus principales ventajas es que no necesitan obra, solo requieren una conexión a la salida de humos en el techo o en la pared.

  • Las de acero son más ligeras y calientan más rápido la estancia mientras que las de hierro fundido son muy duraderas. Las de interior refractario destacan por su limpia combustión.
  • Es necesario que tu vivienda cuente con conductos de evacuación de humos y que dejes un espacio mínimo de 30 - 40 cm entre la estufa y cualquier elemento combustible como paredes, cortinas o alfombras.
  • Las estufas de leña son cerradas, a diferencia de las chimeneas, lo que las convierte en una opción más segura y eficiente.
Cómo elegir estufas de leña

Tipos de estufas: acero, fundición y material refractario

Las características de las estufas varían según el material. Las podemos encontrar básicamente de tres tipos: de chapa de acero, interior refractario o hierro fundido.

Te damos las claves de cada una:

  • Estufas de acero: Son más ligeras que las de hierro fundido y calientan la estancia más rápidamente, aunque el calor de las de fundición permanece por más tiempo. Las de doble combustión optimizan el rendimiento y reducen las emisiones ya que, tras quemar la leña, las partículas y gases generados se someten a una segunda combustión.
  • Estufas de acero con interior refractario: Los materiales refractarios son aquellos capaces de soportar altas temperaturas. De ahí que este tipo de estufas puedan alcanzar temperaturas más elevadas que las de interior de acero y conseguir una emisión mayor de calor. Generan una combustión más limpia.
  • Estufas de fundición: Fabricadas enteramente en hierro fundido, estas estufas son muy resistentes y duraderas. Tardan más en caldear la estancia pero la mantienen cálida durante más tiempo. Su material permite una gran variedad de formas y diseños. La carga puede ser frontal o lateral.

¿Qué espacio quieres caldear?

Las estufas de leña son una solución de calor económica y decorativa indicada para espacios de más de 25 m2. Antes de decidirte por una estufa de leña debes comprobar si tu vivienda tiene preinstalación de conductos de evacuación y salida de humos

Cómo elegir estufas de leña

si existe este determinará el lugar donde colocarla. Una vez comprobada esta condición tienes que tener en cuenta los m2 de la habitación donde vas a instalarla y que está tenga una ventilación adecuada.

Las estufas de acero y fundición pueden calentar habitualmente entre 25 y 100 m2. Las hay que pueden llegar a calentar 120 m2, por lo que son ideales para hogares amplios y lofts. Para hacer un cálculo aproximado piensa que un kW puede calentar entre 10 y 12 m2 en casas con un aislamiento medio. Ten en cuenta que a más rendimiento de una estufa con igual potencia se calienta más superficie.

Recuerda que debes dejar 30 - 40 cm entre la estufa y cualquier elemento combustible como paredes, cortinas o alfombras. En caso necesario puedes recurrir al aislamiento térmico de los muros y del suelo, si este es de madera.

Calcula la potencia

Uno de los aspectos esenciales para acertar en la elección es escoger una estufa que se ajuste a nuestro espacio y nos dé la potencia necesaria para conseguir un ambiente cálido y un rendimiento óptimo. Un cálculo en el que interviene el volumen de la habitación, el grado aislamiento de la vivienda y la zona geográfica en la que se encuentre.

Clases de leña y consejos de uso

Leña de poda y briquetas componen el combustible de las estufas de acero y hierro fundido. Un tipo de combustible económico (el saco de 10 kg cuesta unos 4 euros) y respetuoso con el entorno.

No vale cualquier tronco. Cada fabricante indica el tamaño máximo de la leña que puedes utilizar. Cada madera quema de manera diferente y, en función de si la madera es dura o blanda, será más indicada para una u otra tarea. Las maderas duras, son especialmente recomendables para mantener el fuego encendido y proporcionar calor. Este tipo de madera proporciona un calor radiante y brasas que se mantienen mucho tiempo incandescente. La madera de abedul, roble o encina es las que aporta un fuego más vivo y la que se prende más rápido.

Las maderas blandas son idóneas para encender la chimenea y para avivar el fuego en un momento determinado.  

La leña debe estar seca para mejorar la eficiencia y minimizar la emisión de gases. Nunca debes utilizar maderas barnizadas ni aglomerado y se recomienda que los leños provengan de árboles frutales o especies como la encina, más lenta en arder pero más duradera e intensa. Por su parte las briquetas, compuestas de virutas y serrín, arden muy rápido y son 100% ecológicas y renovables.

Te aconsejamos que antes de utilizarla, y si dispones de espacio suficiente, almacenes leña y briquetas suficiente en un lugar seco y ventilado.

Limpieza de la estufa y de los tubos de evacuación

La limpieza regular alarga la vida útil de la estufa y garantiza su correcto funcionamiento. La periodicidad de la limpieza de la estufa depende del uso (uso esporádico o frecuente) y del tipo de leña utilizada ya que el pino, por ejemplo, deja más residuos que la encina o el olivo.

En términos generales se recomienda vaciar la ceniza del interior de la zona de quemado de la estufa regularmente (cada uno o dos días) y dejar limpia la rejilla de fundición de la parte inferior para que pueda entrar el aire, así como vaciar el cenicero o aspirarlo. Para ello se debe utilizar un aspirador de cenizas, nunca uno doméstico.

Limpia también el cristal de forma regular. Para el exterior utiliza un paño seco y nunca productos abrasivos. Para eliminar las posibles incrustaciones de ceniza en el vidrio cerámico debes esperar a que el cristal esté frío y limpiarlo con un desengrasante específico con base de amoníaco.

La limpieza del tubo de evacuación de humos se debe realizar, al menos, una vez al año (deshollinado). Esta tarea se puede hacer de dos formas combinables:

Deshollinado químico: con productos que se queman en el interior de la estufa y limpian los tubos de salida de humos.

Deshollinado mecánico: mediante limpiadores que se introducen en el tubo de humos y permiten eliminar la ceniza o restos pegados en el interior del tubo

Cuando termine la temporada tapa el conducto con una bola de papel y limpia el interior en profundidad.