Cómo elegir suelo radiante

El suelo radiante es un sistema de calefacción alternativo al convencional, que consiste en calentar de forma eléctrica un circuito de cable instalado bajo el suelo, para caldear la habitación. Su gran ventaja es que queda oculto bajo el pavimento y es muy seguro para niños y mascotas.

Cómo elegir suelo radiante

¿Puedo instalar suelo radiante bajo cualquier tipo de suelo?

El sistema radiante eléctrico puede instalarse bajo todo tipo de suelos, aunque en función del modelo está indicado para un tipo de pavimento u otro. El sistema de suelo radiante no se puede colocar en cocinas ni baños. Consulta antes al vendedor sobre la compatibilidad del suelo. En general, se puede instalar sobre:

  • Cerámica y piedra natural
  • Mármol y gres
  • Parqué
  • Suelos laminados
  • Existen modelos de moqueta y suelo vinílico compatibles con el sistema de suelo radiante.

Si estás dispuesto a que el suelo suba de altura y, por tanto, recortar las puertas para que no roce, no hace falta que hagas obras, ya que se instala sobre el antiguo suelo, siempre que esté nivelado y firme. El sistema funciona como un circuito independiente en cada estancia y se compone de tres capas:

  1. Un aislante térmico: que se coloca sobre la solera y evita pérdidas de calor por la diferencia de temperatura.
  2. El film radiante: dos láminas de polipropileno selladas que albergan el circuito eléctrico.
  3. Un plástico de protección: sobre el que se colocan las lamas o baldosas y que actúa como barrera antivapor.
Cómo elegir suelo radiante

Ventajas del suelo radiante

  • Es eficiente. El suelo radiante ofrece un ahorro energético de entre el 10 y el 20% con respecto a otros sistemas de calefacción eléctrica. Al ser programable podemos regular el tiempo y la temperatura.
  • Es invisible.  El suelo radiante eléctrico es un sistema invisible ya que queda oculto bajo el suelo y solo queda en la superficie la caja del termostato. Esta condición lo convierte en una opción compatible con todo tipo de estilos decorativos. Optimiza además la superficie disponible porque no ocupa espacio.
  • Ofrece un calor homogéneo. Este sistema aporta una calefacción confortable ya que distribuye el calor de forma homogénea por toda la estancia.
  • Es seguro. Al no contar con fuentes expuestas de calor es seguro para los niños y las mascotas. No supera los 28°C y si se produce una inundación el funcionamiento se interrumpe de forma automática sin perjudicar el film radiante.
  • De fácil mantenimiento, ya que no requiere de ninguna tarea de mantenimiento. No genera residuos, olores ni mueve el polvo del ambiente.
Cómo elegir suelo radiante

¿Qué potencia necesito en mi suelo radiante?

El suelo radiante eléctrico consume entre 120 y 150 W por cada metro cuadrado. El ahorro se debe a que consigue una óptima sensación de calor a baja temperatura, lo que permite reducir el consumo energético.

Si vives en una zona de clima medio o suave, esta instalación será más que suficiente para pasar los meses de invierno con el mayor confort. Si tu residencia se encuentra en un lugar de clima más severo, podrás combinar esta calefacción con otros sistemas, como calefactores móviles o radiadores toalleros y ahorrar en el consumo y, por tanto, en la factura.

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