Cómo elegir productos de mantenimiento para chimeneas

El rendimiento y eficiencia de la chimenea depende de un correcto mantenimiento y limpieza. Las tareas imprescindibles varían según el tipo de chimenea o estufa (de leña, gas o pellets) y la frecuencia de la limpieza, depende de la intensidad de uso de la chimenea y de la madera usada.

Cómo elegir productos de mantenimiento para chimeneas

Tareas básicas de mantenimiento y limpieza de las chimeneas

Antes de poner la chimenea en funcionamiento asegúrate de que el tubo está despejado. Además, repara las posibles fisuras o arañazos del interior de la chimenea con cemento refractario (soporta altas temperaturas). Para reparar o renovar los tubos exteriores, usa una pintura térmica.

  • Deshollinado. Limpieza de los tubos de salida de humos para asegurar que el tubo está despejado y la evacuación es correcta. El deshollinado es muy importante para garantizar la seguridad ya que la acumulación de creosota (un alquitrán inflamable) puede provocar un incendio en la vivienda.
  • Retirada de las cenizas. Es aconsejable retirar las cenizas del quemador de las estufas de leña, pellets y de las chimeneas metálicas regularmente. Cada dos días o cada dos cargas de combustible. Para quitar las cenizas de la chimenea puedes utilizar un cepillo apropiado y un recogedor. Para retirar las cenizas de una estufa de pellets debes usar un aspirador específico, nunca uno doméstico.
  • Limpieza del cristal (en todas las estufas y chimeneas excepto las abiertas). Durante el periodo de funcionamiento de la chimenea debes limpiar el interior del cristal vitrocerámico de las incrustaciones derivadas de la combustión con un desengrasante específico con base de amoniaco. Para el exterior utiliza un paño seco. Es aconsejable que la habitación esté ventilada cuando limpies el cristal, para evitar respirar los vapores de estos productos.
  • Limpieza de los revestimientos. Limpieza de la piedra o ladrillo del revestimiento si lo hubiera, con un cepillo de cerdas y un producto jabonoso poco agresivo.
Cómo elegir productos de mantenimiento para chimeneas

El Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE) aconseja revisar el material refractario, y comprobar y limpiar, si fuera necesario, los conductos de evacuación dos veces por temporada de uso.

El deshollinado

El deshollinado es necesario para garantizar que el conducto de evacuación de humos está despejado, libre de alquitranes y aceites.

Antes de poner la chimenea en funcionamiento debes usar:

  • Hay deshollinadores y pueden ser mecánicos o químicos. El deshollinado mecánico se realiza con un deshollinador y un mango adaptado a la altura que se necesite para limpiar el interior de la chimenea; elige el cepillo con el diámetro adecuado a los tubos de tu chimenea o estufa. El deshollinado químico elimina el alquitrán del interior del tubo, gracias a una reacción química que se produce al quemarlos. Se calienta la chimenea con una carga de leña.
  • A continuación, se introducen los leños deshollinadores o bolsas necesarias según la utilización de la chimenea. Una vez apagada y fría, hay que limpiar las cenizas que se hayan generado. Encontrarás leños de hasta 1,5 kg, para chimeneas con mucho uso y, por lo tanto, que pueden generar muchos residuos, y bolsas de 250 gr para mantenimiento periódico. El uso de uno u otro depende del tamaño del aparato (a mayor tamaño, mayor necesidad de producto) y de la salida de humos (a mayor diámetro, más superficie de deshollinado).
  • Si a la chimenea se le da un uso continuado como calefacción principal, necesita un deshollinado más continuado o un deshollinado más potente.
  • Después, puedes utilizar un aspirador especial para recoger los restos eliminados. Es aconsejable que tapes la boca de la chimenea con plásticos, dejando un hueco para introducir el deshollinador. Así evitas que mucha de la suciedad salga hacia la habitación.
  • Cemento refractario para reparar posibles fisuras o desperfectos.
  • Pintura térmica si necesitas reparar arañazos o desperfectos.
Cómo elegir productos de mantenimiento para chimeneas

Durante su funcionamiento utiliza:

  • Limpiacristales y decapante para mantener limpio el cristal y ver la llama con nitidez.
  • Limpiadores de piedra y ladrillo para el revestimiento de la chimenea.
  • Deshollinadores de mantenimiento para el conducto de evacuación.

La elección de leña o pellets adecuados

Tipo de madera. En las estufas de leña elige briquetas o maderas que generen menos residuos como la encina o el roble y con un alto poder calorífico, para consumir menos. Aunque el pino o el abeto, por ejemplo, prenden rápido, la combustión es sucia y dura poco tiempo. Es muy importante que la leña esté seca: lo ideal es que lleve cortada al menos 12 meses. Así, además de aprovechar todo su poder calórico, te sale más rentable si la compras al peso (la leña húmeda pesa mucho más).

Cómo elegir productos de mantenimiento para chimeneas

Pellets certificados. Para una combustión limpia y sin humos utiliza pellets de alta calidad con el sello ENplus A1. Este certificado garantiza que los pellets provienen de virutas de madera sin tratar químicamente, con bajos niveles de nitrógeno y cloro.