Cómo elegir azulejos y suelos de cerámica

Por su resistencia, cómoda limpieza, facilidad de mantenimiento y por las múltiples posibilidades decorativas que ofrecen, los revestimientos de cerámica son los más usados en los hogares. Tanto en paredes como en suelos de interior y exterior son una opción decorativa práctica y duradera.

Cómo elegir azulejos y suelos de cerámica

No todas las baldosas de cerámica tienen las mismas características ni se recomiendan para los mismos usos. Te explicamos los distintos tipos, para que elijas las que más te convienen.

¿Por qué apostar por los revestimientos cerámicos?

La cerámica cuenta con muchas ventajas frente a otro tipo de suelos y revestimientos. Hay dos factores que priman por encima de los demás: su facilidad de limpieza y su inalterabilidad con el paso del tiempo. Además, resisten la humedad, por lo que son perfectos para cuartos de baño o cocinas. Con la adecuada colocación y junta resisten el encharcamiento, por eso sirven como base de la ducha o incluso para revestir el vaso de la piscina. Los de tipo porcelánico incluso resisten bien la intemperie. Los hay en infinidad de acabados, colores y texturas, hecho que permite adaptarse a cualquier estilo y gusto personal.

Cómo elegir azulejos y suelos de cerámica

Tipos de acabado superficial de la cerámica

La parte decorativa de la baldosa o azulejo puede llevar un acabado superficial a base de esmalte, de engobe o de pulido. Es importante no solo porque definirán el estilo decorativo que tendrá la estancia solada o alicatada, también porque el tipo de acabado es indicativo de la resistencia de la pieza.

  • El acabado esmaltado consigue impermeabilizar la pieza y darle un brillo y color determinados. Las baldosas esmaltadas vienen identificadas en el embalaje con las letras GL. Las no esmaltadas se identifican con UGL.
  • Pulido: la cara vista se pule para alisarla y conseguir brillo. Esta cara forma parte del cuerpo de la baldosa, es decir, es del mismo material y características. Suele utilizarse en el gres porcelánico. 
  • Engobe: es una pasta con la que se cubre el cuerpo de la baldosa en su cara vista para conferirle un acabado más atractivo. Puede esmaltarse o no. Tras la cocción, si no se esmalta, es mate y poroso, con aspecto rústico.
Cómo elegir azulejos y suelos de cerámica

¿Qué tipos de revestimientos cerámicos existen?

Aunque no hay una norma estatal o europea que obligue a que se denominen de determinada manera, la costumbre y el uso han impuesto unos tipos comúnmente aceptados. Estos son:

  • Azulejos

Son piezas cerámicas de grosor inferior a 10 mm. Son absorbentes lo que obliga a que lleven siempre un acabado esmaltado (transparente, de un único color o de varios colores). No resisten el tránsito sobre ellos, por lo que se emplean exclusivamente como revestimiento de paredes, aunque no hay problema en usarlos para cubrir encimeras de cocina de obra. Los azulejos fabricados en España son generalmente de pasta roja y esto es por la composición de las arcillas, ricas en óxido de hierro. La costumbre ha hecho que se suelan fabricar con pasta blanca los azulejos de gran formato y con pasta roja, los más pequeños.

  • Baldosas de gres

También conocidas como gres cerámico o gres esmaltado, estas piezas, de más de 8 mm de grosor, están esmaltadas como los azulejos, pero son más duras y absorben menos agua gracias a las temperaturas usadas en el proceso de cocción. Son aptas para colocarlas en el suelo de interiores, preferiblemente donde haya un tránsito medio y baja probabilidad de recibir golpes por caídas de objetos, aunque también pueden colocarse en paredes. Por lo general, son de textura fina y homogénea, de pasta blanquecina o rojiza; por lo que, a veces, se denomina a esta cerámica gres de pasta roja o gres de pasta blanca, según el caso.

  • Gres porcelánico

Se llama así a las baldosas cerámicas de más de 8 mm de grosor. Presentan una absorción muy baja, son resistentes al tránsito y a los golpes y pueden instalarse tanto en interior como en exterior. En el caso del gres para exteriores, según las zonas climáticas, hay que asegurarse de que aguanta las heladas. Se usa en pavimentos, pero también en fachadas y paredes interiores. Toda la baldosa presente un aspecto homogéneo. Su dureza proviene del vitrificado de la masa, que se produce al fundirse determinados componentes de la arcilla. Para conseguir un aspecto sedoso o brillante puede presentarse esmaltada o no. En caso de no llevar esmalte, puede ir pulida o no, si se quiere conseguir un aspecto rústico o dotarla de propiedades antideslizantes. Este gres puede imitar otros materiales, como piedras naturales, madera, bambú, etc.

  • Gres rústico

Son baldosas toscas, de más de 10 mm de grosor, que absorben muy poco el agua, por lo que son ideales para exteriores, tanto en soleras y pavimentos como en fachadas. El cuerpo de color marrón, en sus tonos claros y oscuros, presenta un aspecto irregular, donde se pueden apreciar granos de arcilla más gruesos, pequeñas fisuras e irregularidades. A veces incorpora un tratamiento para cerrar su poro que consiste en la proyección de sal común durante la cocción. Esta sal se funde creando una ligera película “tostada” que va desapareciendo con el uso.

  • Barro cocido

Baldosas toscas, de 15, 20 e incluso 30 mm de grosor, que absorben mucho los líquidos. Su aspecto es irregular, con notables diferencias entre las piezas.

Cómo elegir azulejos y suelos de cerámica

El cuerpo es de pasta roja, con diferencias de tonalidades por la variedad de arcillas usadas. No llevan esmaltado ni ningún otro proceso que las proteja de los líquidos, por lo que es aconsejable aplicar un producto impermeabilizante o cera para protegerlas de las manchas. El tratamiento puede hacerse pieza a pieza antes de su colocación (para evitar que se manchen con la pasta de juntas) o una vez que el suelo está puesto.

¿El gresite es un revestimiento cerámico?

Lo que comúnmente llamamos gresite es en realidad mosaico, pequeñas piezas generalmente cuadradas, que se presentan enmalladas para facilitar su colocación y que pueden ser cerámicas o no. Existen los siguientes tipos:

  • De gres: presenta toda la masa coloreada. Tienen un nivel de absorción muy bajo, por lo que son ideales para piscinas, duchas, saunas, etc.
  • Esmaltado: su cuerpo es cerámico y presenta mayor absorción de agua que el anterior, pero permite muchas posibilidades decorativas gracias a su acabado esmaltado. Es adecuado para cuartos de baño, cocinas y lugares relativamente húmedos.
  • De vidrio: no está fabricado con cerámica, sino con vidrio. Sus posibilidades decorativas son enormes, ya que existe en muchos colores, opaco o translúcido y formas (hexágonos, octógonos, triángulos).
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Antes de comprar cerámica, aprende a descifrar la etiqueta

¿Cómo saber la capacidad de absorción de una baldosa? Conocer si una baldosa tiene una capacidad alta de absorción es importante, ya que las piezas muy absorbentes tienen su cuerpo más poroso y, por tanto, son menos resistentes a los golpes, no son adecuadas para lugares con humedad, en el exterior, si se hiela la humedad absorbida la dilatación las romperá y envejecen peor con el desgaste.

En la etiqueta, el fabricante está obligado a indicar su nivel de absorción de agua de la siguiente manera:

Grupo I: absorción baja.

Grupo IIa: absorción media-baja.

Grupo IIb: absorción media-alta.

Grupo III: absorción alta.

Otra de las informaciones que te aportará el fabricante en el embalaje de los azulejos y baldosas cerámicas es la resistencia al desgaste de la capa superficial de la pieza. Esto es muy importante, ya que según el uso de la habitación donde vayas a colocarlo está indicado un grado de resistencia u otro. Esta se mide en la escala PEI.

PEI 1: para paredes o habitaciones de muy poco tránsito.

PEI 2: para dormitorios o cuartos de baño.

PEI 3: para habitaciones con tránsito habitual, como salones o despachos.

PEI 4: para lugares con tránsito intenso, como cocinas, pasillos, salones, comedores.

PEI 5: exteriores, terrazas, locales comerciales y, en definitiva, todo aquel lugar que sufra de un paso intenso y continuo.

Por último, para lugares húmedos es necesario elegir un pavimento antideslizante. Para cuartos de baño, cocinas y, por supuesto, exteriores debes elegir siempre un suelo antideslizante, tipo 2 (apto para lugares ligeramente húmedos) o 3 (totalmente antideslizante) para evitar resbalones y caídas cuando esté mojado. Este último es el necesario para lugares muy húmedos como puede ser el borde de una piscina.