Cómo elegir morteros de reparación y anclaje

Es el más versátil y polivalente de los utilizados en albañilería. El mortero de cemento se obtiene al mezclar arena y agua con cemento. Esta mezcla conglomerante es fundamental en infinidad de trabajos de construcción, así como en bricolaje.

La corrosión de las mallas de acero y la aparición de grietas en la estructura de los edificios son dos de los daños comunes del hormigón armado. Existen morteros de cemento indicados para la reparación de estos soportes, así como soluciones que permiten el anclaje tanto de elementos pesados (barras de acero, pilares…) como de pequeñas fijaciones (marcos de puertas y ventanas, bisagras, cajas y regatas…). Dependiendo del trabajo que se vaya a realizar, será necesario emplear el tipo de producto más adecuado: el mortero de cemento para asegurar componentes constructivos que van a soportar mucha carga no es igual al mortero de acabado, para enfoscar paredes. Hay una gran variedad de soluciones.

Cómo elegir morteros de reparación y anclaje

Los distintos tipos de mortero 

  • Morteros de cemento para anclajes pesados. Para la fijación de pilares, pernos, barras o postes de acero, etc. es necesario un producto impermeable, de alta adherencia, gran capacidad de relleno, resistente y libre de sustancias que puedan corroer o perjudicar el soporte sobre el que se aplican. 
  • Morteros para pequeños anclajes. Dentro de este apartado nos referimos a la fijación de cajas y cuadros eléctricos, regatas, marcos de puertas y ventanas, tuberías, desagües… Este tipo de mortero destaca por su rápido endurecimiento que obliga a aplicar la pasta en un tiempo máximo de entre 10 y 20 minutos, según la recomendación del fabricante. El amasado puede ser mecánico o manual.
  • Morteros de reparación estructural. Morteros que reconstruyen los daños en estructuras de hormigón y reparan los desconchados, roturas y cantos dañados. Es necesario que las superficies estén limpias y libre de pinturas antiguas, lechadas de cemento, polvo, desencofrantes, etc. Estos morteros son aptos para exterior e interiores, muy resistentes a la intemperie y moldeables.
  • Morteros de reparación estética y protección, o morteros de enfoscar. Además de proporcionar un acabado estético, este tipo de morteros aportan una protección extra frente a la carbonatación (un proceso químico natural que deteriora la armadura de acero del hormigón armado). Indicado para exterior e interior, sus ventajas son sencillez de aplicación, alta adherencia y resistencia tanto al agua como a la intemperie.
Cómo elegir morteros de reparación y anclaje

Reparar hormigón con mortero para enfoscar

Fisuras y grietas, oxidación de la armadura de acero, desconchones y desprendimientos son algunos de los daños que pueden presentar las estructuras de hormigón armado, y que a la larga pueden debilitar la edificación.

Cómo elegir morteros de reparación y anclaje

Toda reparación consta de 4 tareas básicas:

1. Sanear el soporte. Retirar el hormigón deteriorado.

2. Protección de la armadura. Dejar al descubierto toda la superficie oxidada de la armadura de acero. Limpiar la capa de óxido y aplicar un protector anticorrosivo.

3. Relleno. Recubrir las armaduras descubiertas y los huecos con mortero de reparación del espesor necesario. Para un acabado estético aplica un mortero de reparación superficial o capa fina.

Cómo elegir morteros de reparación y anclaje

4. Proteger la superficie final con un mortero de enfoscar, o un revestimiento monocapa o acrílico.

Cómo elegir morteros de reparación y anclaje