Cómo elegir persianas

Las persianas cumplen varias funciones en un hogar. Actúan como aislantes térmicos y acústicos, tamizan o evitan la entrada de luz solar y son decorativas.

Cómo elegir persianas

El sistema más utilizado en la mayoría de casas es el de persianas enrollables (a mano o de forma automatizada) puesto que ocupan menos espacio.

Descubre cuál es la que necesitas en tu hogar y cómo funcionan. 

¿De qué elementos está compuesta una persiana?

Las persianas enrollables constan de 4 partes diferenciadas: lamas, guíacintas, cajón y sistema de recogida.

  • Las lamas: son los listones que forman el cuerpo principal de la persiana. Encuentras lamas de PVC o de aluminio.

Las lamas de PVC son más económicas. Las hay de diferentes colores, principalmente en marfil, blanco y gris.

Las lamas de aluminio son más resistentes a las inclemencias meteorológicas, cuentan con aislante y son más ligeras. Las hay de diferentes tonalidades, aunque principalmente en blanco, gris y marfil. También existe una gama de colores a medida.

Puedes decantarte por lamas de 1,5 ó 2 metros de longitud. No obstante, puedes obtener tus lamas a medida.

  • Los guíacintas: son los encargados de dirigir a la cinta de la persiana en su recorrido arriba y abajo. Se colocan en los laterales de la ventana. Pueden incorporar embellecedor y las encuentras en diferentes colores a juego con las lamas. Las cintas pueden ser de diferentes tamaños de ancho y longitud. Se escoge las dimensiones de la cinta así como su color, en función de lo que vaya más a juego con la decoración.
  • El cajón: es la zona donde se coloca la persiana conforme se va enrollando. Se ubica en la parte superior de la ventana. Puedes encontrarlo de PVC o de aluminio. Los de aluminio resisten mejor las inclemencias meteorológicas.
  • El recogedor: puede ser empotrado o de sobreponer. Es el elemento más importante porque en él se encuentra el muelle/tensor que se encarga de ejercer la fuerza necesaria para subir y recoger una persiana. 
Cómo elegir persianas

Accesorios imprescindibles

Tope: son las piezas con forma cónica o alargada que se colocan al final de la lama con el objetivo de impedir que la persiana se cuele dentro del cajón al subirla.

Eje: es el tubo metálico sobre el que se enrolla la persiana cuando está recogida. Los hay de 40 y 60 mm de diámetro y cuentan con diferentes longitudes. Entre los de tamaño estándar, los más largos son de más de 2 metros. Sin embargo puedes cortarlos para ajustarlos al tamaño deseado.

Conteras: son piezas metálicas o de PVC que se colocan en los finales de los ejes de las persianas para la sujeción de los mismos. Complementan al diámetro del eje. Los más comunes son de 40 y 60 mm.

Polea: es el elemento que recoge la cinta al subir y bajar la persiana y evita que ésta se enrolle. Puede ser de diferentes diámetros y anchuras ya que irá en función de la anchura de la cinta. Las hay en PVC y acero galvanizado.

Tirantes: son metálicos y sirven para fijar la primera lama al eje de la persiana. Permiten su fijación fácilmente.

Persianas motorizadas: existen persianas motorizadas. Su mecanismo consiste en un motor que se introduce dentro del eje y lo hace girar automáticamente, sin necesidad de cinta ni polea. Puedes encontrar este tipo de motor en tiendas de electricidad.

Cómo elegir persianas

Extras

Cerrojos y pinzas de seguridad: su fin es imposibilitar la apertura de las persianas exteriores desde fuera. Su instalación en ambos casos es sencilla.

Guías reductoras: se utilizan para no tener que cambiar los perfiles de guía en el caso de que quieras cambiar una persiana de lamas grandes a otra de lamas de menor dimensión. Estas se acoplan en la guía antigua y reducen el espacio. Están en gris y en blanco.

Manivela: utilizada para colocar en persianas de mucho peso con tal de actuar de polea y que la subida y bajada conlleve menos esfuerzo.