Aislamiento térmico: menos gasto y más bienestar

Por Leroy Merlin

El consumo energético es uno de los mayores gastos de las familias. Es posible reducirlo hasta en un 50% con un buen aislamiento de la vivienda.  

Un buen aislamiento térmico tiene como resultado un mayor confort en tu casa, al conseguir la temperatura ideal en invierno y en verano con mayor facilidad. Como consecuencia, reducirás el consumo energético y con ello tus facturas de gas y electricidad. Además, esta reducción del consumo energético supone emitir menos CO2 a la atmósfera, con lo que contribuyes a mejorar el medio ambiente.

Según el IDAE (Instituto para la Diversificación y el Ahorro de la Energía), el consumo energético de las familias se distribuye de la siguiente manera: 35,1% en electricidad, 24,9% en gas natural, 22,1% en derivados del petróleo, 17,7% en energías renovables y 0,1% en carbón. Y el 47% de este consumo va destinado a la calefacción.

Para reducir el coste de la calefacción, es necesario que la vivienda sea eficiente. Para ello, es necesario llevar a cabo una rehabilitación térmica. 

Aislamiento térmico: menos gasto y más bienestar

Lo ideal es que en obra nueva se instalen todas las soluciones que permite la eficiencia energética pero los constructores no siempre han utilizado los mejores materiales ni han edificado atendiendo a criterios de confort y ahorro. Si tu casa es de las que presenta carencias constructivas, no te preocupes, en el mercado hay infinidad de productos para rehabilitarla y mejorar su aislamiento térmico, desde sencillas soluciones que no suponen apenas obras hasta materiales y elementos que precisan una mayor intervención. Si te decides por una rehabilitación térmica completa, puedes ahorrar fácilmente el 50% del gasto energético, con lo que, como media, en unos 5 años estará amortizada la inversión.

Ten en cuenta que no es lo mismo aislar que impermeabilizar. Mientras que al referirnos al aislamiento estamos hablando de barrera frente a los elementos que se transmiten por el aire, ruido y temperatura, con la impermeabilización buscamos frenar la entrada de agua en la vivienda, ya sea de lluvia, del terreno o de posibles fugas en los sistemas de evacuación. Junto al aislamiento térmico de la casa es fundamental una buena impermeabilización para evitar las filtraciones del agua de lluvia, la condensación o la humedad por capilaridad proveniente del terreno.