Apuesta por los fitosanitarios ecológicos: respetan el medioambiente y cuidan de ti 

Por Leroy Merlin

Practicar una jardinería y una horticultura respetuosas con el ecosistema es una tendencia en alza. Y eso lleva implícito el uso creciente de productos naturales de origen ecológico para cuidar nuestras plantas, y también el abandono de sustancias químicas nocivas para el medioambiente y para los seres vivos. 

Los productos fitosanitarios son necesarios si queremos tener un jardín frondoso y sano, así como un huerto productivo. Sin embargo, no tenemos por qué utilizar sustancias químicas que dejen residuos tóxicos tanto en el sustrato como en las propias plantas o en los cultivos. Podemos sustituir los fitosanitarios habituales de origen químico por componentes naturales de tipo ecológico. De esta manera nos aseguramos de respetar y proteger el entorno natural, además de las especies vegetales, animales y, por supuesto, las personas.

En cualquier caso, ecológicos o no, hemos de ser muy cuidadosos al emplear los productos fitosanitarios, respetando siempre la dosis recomendada por los fabricantes y aplicando las sustancias de la manera correcta.

Los beneficios de los abonos orgánicos 

Las plantas del jardín necesitan un sustrato adecuado, con nutrientes que les permitan crecer y desarrollarse. Sin embargo, con el paso del tiempo estos componentes beneficiosos se van agotando y hemos de reponerlos si queremos que nuestras especies y cultivos se mantengan fuertes y sanos.

La solución pasa por abonar el jardín de la forma más saludable posible. ¿Cómo? Con abonos orgánicos, frente a los minerales de origen químico. Los orgánicos son los fertilizantes más apropiados si lo que queremos es mantener una forma ecológica de cuidar nuestras plantas.

Son de origen animal, como el estiércol o el mantillo, y resultan fáciles de utilizar, ya que no tendrás que preocuparte por si te pasas con la dosis y dañas las plantas.

Otro tipo de abonos ecológicos son los llamados bio o biológicos creados a partir de guano (deposiciones de aves marinas que enriquecen mucho el sustrato), de algas marinas o de otras composiciones de origen vegetal o animal. Todos estos son sustancias naturales, respetuosas con el entorno y los seres vivos.

Apuesta por los fitosanitarios ecológicos

Controlar las plagas sin componentes tóxicos 

Cuando nuestro jardín se ve afectado por el ataque de un insecto de forma indiscriminada, necesitamos una solución eficaz que nos ayude a controlar la plaga. Y es mejor hacerlo mediante la aplicación de un insecticida de tipo ecológico, que elimine el insecto en cuestión sin dañar al resto de animales o seres vivos. 

Existen insecticidas naturales contra las orugas y otros tipos de insectos. Algunos de ellos llevan extracto del árbol de nim, de origen asiático, que ha demostrado ser muy efectivo como insecticida de amplio espectro.

Apuesta por los fitosanitarios ecológicos

Cómo mantener los hongos a raya 

La primavera es una época de riesgo para nuestras plantas, en especial si las lluvias han sido abundantes y hace calor, ya que se dan las circunstancias favorables para que surjan los hongos (como el mildiu, la roya o el oídio). Cuando estos molestos elementos hacen su aparición es necesario aplicar un fungicida. 

A pesar de que existen numerosos fungicidas efectivos de tipo sistémico, podemos elegir un producto ecológico que elimine los hongos. Como el azufre, perfecto para combatir el mildiu. Puedes aplicarlo en líquido, disuelto en el agua, o en polvo, espolvoreándolo sobre las hojas.

El óxido de cobre es también un potente fungicida de origen natural, que se utiliza especialmente en el cultivo de la vid, y también en los rosales. Por otra parte, la cola de caballo o equiseto contiene una saponina que repele los hongos y que ha demostrado ser totalmente inocua para el medioambiente. Se comercializa en forma de líquido.

Sea como sea, es necesario respetar muy bien las dosis que nos recomienda el fabricante, ya que aunque sean ecológicos, el exceso de estos productos puede resultar perjudicial y contaminante.

Cuidado con el glifosato

Las malas hierbas pueden ser una pesadilla para tu jardín. Para eliminarlas y que no vuelvan a aparecer, se utilizan diferentes tipos de herbicidas. Uno de los más efectivos es el glifosato que se comercializa desde la década de los años 70. A pesar de que se le han atribuido posibles efectos dañinos para la salud, no se ha prohibido su comercialización, al menos en España. En 2015 la OMS clasificó el glifosato como probable cancerígeno para los seres humanos. Y no solo eso, además el glifosato resulta altamente contaminante y muy perjudicial para el medioambiente. Por todas estas razones, Leroy Merlin decidió dejar de vender productos formulados a partir de glifosato hace tres años.

Como alternativa ecológica a los herbicidas químicos podemos usar productos que contengan ácido pelargónico, una sustancia natural procedente del geranio.