Bombas para riego por aspersión: te ayudamos a elegir 

Por Leroy Merlin

Para regar tu jardín o huerto mediante un sistema de aspersores necesitarás dar presión al agua con el fin de que llegue bien a todos los rincones. Las bombas te ayudarán a conseguir el caudal y la fuerza necesarios. Si eliges la máquina adecuada, el riego será cien por cien eficiente. 

Optar por un tipo de bomba u otra para emplear en un sistema de riego por aspersión depende de varios factores. El más importante es el tamaño de la superficie que se va a regar, y, en función de eso, la demanda de agua precisada. No es la misma para un pequeño jardín de una vivienda que para una gran extensión de cultivo. Por supuesto, también influye el tipo de riego instalado: con manguera, por goteo, por aspersión, etc. El sistema por aspersión resulta muy práctico para cubrir de forma automática superficies más o menos grandes. Los aspersores transforman en lluvia fina el agua y la distribuyen mejor, aprovechando hasta la última gota.

Bombas para riego por aspersión

Bombas de superficie y sumergibles  

Ambas soluciones son muy válidas. Este tipo de máquinas eléctricas permiten dar presión a las turbinas, aspersores y difusores del sistema de riego por aspersión, así como extraer agua de aljibes y pozos. La diferencia entre ambas es que las bombas de superficie solo son capaces de sacar agua que está poco profunda, por ejemplo, en depósitos, fuentes o pozos, siempre que no superen los 7-8 metros de aspiración (desnivel entre la bomba y el nivel de agua).

Las sumergibles, como su nombre indica, funcionan sumergidas y, por tanto, pueden emplearse a mayor profundidad. Se dividen en bombas de achique (que no se utilizan en riego) y bombas de pozo con presión, que son perfectas cuando el agua se encuentra a más de 7-8 metros.

Arranque automático, más cómodo 

Hay aún una subdivisión más dentro de este amplio grupo de bombas, ya que las máquinas  pueden ser de arranque manual -una solución óptima cuando el agua aspirada es superficial-, y de arranque automático. Estas segundas resultan muy prácticas, pues van dotadas de press-control, una interesante prestación. Funcionan por diferencia de presión; según sea la necesidad, se enciende o apaga sola. Trabajan con una manguera de aspiración. 

Bombas para riego por aspersión

Motobombas: funcionan con gasolina 

Cuando se trata de regar zonas alejadas a la vivienda, en las que no hay conexión eléctrica, una buena solución son las motobombas. Llevan motores de gasolina de 2 o 4 tiempos. Son también bombas de superficie que ofrecen potencia, buen caudal y capacidad de absorción. Y sirven asimismo para drenaje, aunque su potencia de aspiración no suele superar los 5 metros. Por otro lado, se trata de máquinas más ruidosas que las eléctricas y su combustión produce humos, por lo que hay que evitar usarlas en espacios cerrados. 

Cómo realizar el cebado de la máquina 

Es importante resaltar que todos estos equipos no deben trabajar en seco, por lo que antes de ponerlos en marcha es necesario cebarlos, independientemente del tipo de bomba de que se trate. 

El cebado consiste en llenar de líquido la tubería de aspiración/succión y la carcasa de la máquina. Existe un rácor con tapón en el que se introduce el agua. Los otros tres racores son para la conexión de la manguera de aspiración, para la manguera de salida y, por último, para la salida de vaciado total de la bomba. Con el cebado se evita que queden bolsas de aire en el interior y se asegura un buen funcionamiento. Este paso resulta imprescindible. Una vez realizado, se podrá activar el interruptor y el bombeo de agua.