Cocinas eficientes: aparatos que ahorran energía y ayudan a cuidar el medioambiente 

Por Leroy Merlin

Los electrodomésticos de la cocina consumen casi la mitad de la energía de la casa. Te contamos cómo elegir los más eficientes para reducir el consumo y ahorrar en tus facturas.  Y si añades iluminación y grifos eficientes, reducirás aún más el gasto y contribuirás al cuidado del medioambiente. 

Cómo leer la etiqueta de eficiencia energética 

La Etiqueta de Eficiencia Energética para electrodomésticos se implantó en 1995 y desde entonces ha ido evolucionando.  Actualmente la calificación va desde la clase A+++ hasta la D, siendo la A+++ la destinada a los electrodomésticos más eficientes. La Comisión Europea está creando un diseño más evolucionado con tres nuevas clases energéticas, E, F y G, que verán la luz cuando el proyecto esté terminado.

A día de hoy, el diseño de la etiqueta incluye:

1. El nombre del proveedor, marca o identificador del modelo aparecen en la parte superior

2. Las clases energéticas existentes las encontramos a continuación, a la izquierda (flechas de colores)

3. La clase energética del electrodoméstico en cuestión la podemos ver a la derecha (flecha negra)

4. Un poco más abajo aparece uno de los datos más importantes, en un recuadro bien visible: el consumo de energía anual en kWh

Por último, los símbolos o pictogramas al pie de la etiqueta incluyen información básica para escoger el electrodoméstico en cuestión: nivel de ruido, consumo de agua, capacidad del frigorífico, lavadora o lavavajillas (en litros, kilos de ropa o número de cubiertos).

Frigorífico: el electrodoméstico que más consume

En la cocina, el frigorífico es el electrodoméstico que más electricidad consume: un 18% medio del total del consumo de la vivienda. Esto se debe sobre todo a que permanece encendido 24 horas al día, 365 días al año. Para que te hagas una idea, consume tanta energía como todas las luces que enciendes en casa a lo largo del año. Por eso es fundamental escoger siempre frigoríficos de clase energética A++ o A+++ (la legislación actual no permite vender frigoríficos con clase energética por debajo de A+). Su compra implica una inversión, pero se rentabiliza en poco tiempo gracias a su bajo consumo. En cuanto al tipo de frigorífico, los más eficientes son los de tipo combi (con nevera en la parte superior y congelador con cajones debajo). 

Según ANFEL, un frigorífico combi con clase energética A+++ puede llegar a ahorrar una media de 211,02 € anuales frente a uno de baja eficiencia. Si es de clase A++, el ahorro máximo rondará los 193,57 €. Estas cantidades dependen de los años que tenga el electrodoméstico: a más años, menos ahorro. Si hablamos de frigoríficos estándar, los ahorros medios máximos para ambas clasificaciones son de 103,39 y 100,34 € respectivamente.

Cocinas eficientes: aparatos que ahorran energía

Placas de inducción: más eficientes, más segura 

La placa de cocción eléctrica consume alrededor de un 9% del gasto energético total de una vivienda. Las cocinas de gas actuales llevan dispositivos de encendido electrónicos y combinan gas y electricidad, pero su gasto eléctrico es muy bajo. Por eso, nos centraremos en las placas eléctricas con encimera de vidrio.

El consumo de estos electrodomésticos depende de muchas variables. Si no cocinas todos los días, sois pocas personas en casa o tu placa solo tiene dos fuegos, será mucho menor. Sin embargo, aún así son dispositivos de alto consumo: merece la pena invertir en un electrodoméstico eficiente. La diferencia de precio no es alta y la inversión se rentabiliza en poco tiempo. Según el IDAE (Instituto para la Diversificación y el Ahorro de la Energía), en este sentido las placas de inducción eficientes son la mejor elección. Estas son sus ventajas más interesantes:

  • Consumen bastante menos energía: alrededor de un 20%
  • Alcanzan el punto de ebullición (hacer hervir agua) mucho más rápido
  • A lo largo de su vida útil pueden suponer un ahorro medio de unos 270 euros en consumo eléctrico
  • Son más seguras
Cocinas eficientes: aparatos que ahorran energía

Conoce la clasificación y el consumo energético de tus electrodomésticos 

El lavavajillas, la campana extractora, el horno, la lavadora… En la cocina, el gasto energético generado por los electrodomésticos supone un fuerte incremento en la factura de la luz. Si el frigorífico y la placa de cocción son responsables de gran parte del gasto, el resto de los aparatos también pueden hacer que el consumo se dispare. La clase energética de cada electrodoméstico es la clave para adquirir aparatos eficientes. En la actualidad no está permitido vender lavavajillas, lavadoras o congeladores con clase energética por debajo de A+. En lo que respecta a las campanas extractoras, en 2018 se ha ampliado la oferta a aparatos con clase A++; en dos años veremos llegar la clase A+++. Curiosamente, hasta el año 2015 las campanas extractoras no llevaban etiquetado energético alguno. En cuanto a los hornos, la clase energética máxima actual es la A+++.

Según el estudio de ANFEL, un congelador con clase energética A+++ puede generar un ahorro máximo de 196,32 € anuales, mientras que si es de clase A++ el ahorro máximo será de 100,34 €/año. En lavadoras, los datos son de 72,88 € y 67,23 € anuales de ahorro máximo para clases A+++ y A++. En lo que respecta a los lavavajillas, las clases A+++ y A++ generan ahorros máximos anuales 75,21 y 69,12 €, mientras que los ahorros correspondientes a estas mismas clases en los hornos son de 64,57 y 50,04 €. Estas cantidades se calculan en caso de sustitución de un electrodoméstico más antiguo y/o de clase energética inferior.

Calderas de condensación con termostato modulante: más eficientes, más duraderas 

Las calderas de condensación son un producto relativamente nuevo. Sin embargo, debido a su eficiencia y su bajo consumo hoy son las únicas que se pueden fabricar. Si vas a cambiar tu caldera, tendrás que instalar obligatoriamente una de este tipo. Aunque la inversión es importante, el ahorro energético que consiguen estas calderas puede llegar al 30% en comparación con las convencionales. Las más innovadoras y eficientes son las calderas de condensación con termostato modulante, un dispositivo “inteligente” que permite optimizar aún más el gasto energético de la casa.

¿Qué diferencia hay entre un termostato estándar (tipo ON/OFF) y un termostato modulante? Los primeros funcionan como interruptores: una vez programado, el dispositivo ordena a la caldera que se encienda cuando la temperatura se encuentra por debajo de la establecida y que se apague cuando se alcance. Este sistema conlleva mayor desgaste de la propia caldera y también más consumo energético. En cambio, los termostatos modulantes funcionan como “sondas de temperatura” y recaban datos constantemente, ajustando el funcionamiento de la caldera a las necesidades de temperatura y evitando los encendidos y apagados frecuentes.  ¿Quieres saber cuánto puedes ahorrar? Entonces, toma nota: una caldera convencional de 15 años de antigüedad situada en un piso de 80 m2 en Madrid supone un gasto energético medio de 1.244 euros al año. Sustituirla por una caldera de condensación con termostato modulante generará un ahorro de unos 200 euros anuales.

Cocinas eficientes: aparatos que ahorran energía

Gas y luz, dos gastos que puedes reducir en la cocina

Aunque el consumo energético más alto de la cocina corresponde a los electrodomésticos, la iluminación y el agua caliente del fregadero también implican un gasto que se puede controlar. Hoy tienes a tu alcance dispositivos que combinan diseño y eficiencia energética: grifos de apertura en frío e iluminación LED inteligente, que incluso puedes controlar desde el móvil.

Los grifos de apertura en frío son una innovación muy interesante que reduce considerablemente el consumo de gas o electricidad. Cuando abrimos un grifo estándar, si la maneta está situada en la posición del agua caliente la caldera se pone en marcha y el consumo se inicia. En cambio, estos grifos solo se pueden abrir en su posición central (agua fría). Y si necesitamos agua caliente o templada, una vez abierto el grifo podremos desplazar la maneta a la posición deseada. El ahorro que puedes obtener si instalas un grifo de estas características en la cocina ronda los 110 € al año, en comparación con uno convencional.

Cocinas eficientes: aparatos que ahorran energía

La iluminación LED ya es habitual en la mayoría de las casas. Su gasto mínimo y larga duración hacen de estos dispositivos la mejor solución para llevar la luz a todos los ambientes, incluida la cocina. Hoy tenemos a nuestro alcance paneles LED de distintas formas (circulares, cuadrados, rectangulares…), perfectos para colocar en el techo a modo de luz cenital. Estos paneles se controlan con mando a distancia o con el móvil, y además de presentar un consumo muy reducido también permiten escoger entre distintos tipos de luz blanca (cálida, neutra y fría) y diferentes colores.

Cocinas eficientes: aparatos que ahorran energía

Para que te hagas una idea del ahorro energético que consiguen los paneles LED, vamos a calcular las necesidades de iluminación en una cocina de 12 metros cuadrados. Para iluminar este espacio se necesitarían 3 bombillas incandescentes de 60W cada una. Si tenemos las bombillas encendidas durante un promedio de 3 horas al día, según el precio actual de la energía (unos 0,137 € el kW/hora) el coste total del consumo durante los 30 días del mes sería de 2,8 €. Si en su lugar instalamos un único panel LED de 72W, el coste se reduce a 0,8 €. Y si decidimos instalar dos paneles LED de 45W cada uno para repartir mejor la iluminación, tendremos un gasto mensual medio de 1,11 €. Como verás, puedes reducir el consumo en más de un 50%.

Si te interesa tener luz puntual para la zona de trabajo, tienes a tu disposición regletas para colocar bajo los armarios de pared que se encienden mediante un sensor de presencia. Solo tendrás que acercarte para que se encienda la luz: y cuando te alejes, se apagará automáticamente. Las regletas funcionan a batería y se instalan atornillándolas a la parte baja de los muebles, así que ahorrarás tiempo y evitarás complicadas conexiones eléctricas. ¡Un motivo más para ponerlas en tu cocina!