Cómo levantar un muro de rasilla

Por Leroy Merlin

Dividir espacios con tabiques de rasilla es un método clásico de albañilería. Un tabique de obra puede servir para conseguir una habitación nueva, crear talleres o buhardillas, hacer las paredes de un armario nuevo o levantar muretes en una cocina.

La rasilla es un materia de construcción que lo tiene todo: es ligero, fácil de manejar y económico. Es ideal para levantar tabiques y divisiones en el hogar, pero también para revestir muros de hormigón o aislar paredes térmica y acústicamente. Podríamos definir este material como un ladrillo con unas dimensiones muy particulares: es bastante más fino y ancho que los ladrillos huecos estándar, con tan solo una hilera de huecos. Según el Diccionario de la Construcción, la rasilla es un “ladrillo hueco sencillo de espesor no superior a 3 cm”: cuando las piezas superan este grosor, hablamos ya de ladrillos.

Coloca un muro de rasilla

Como material de construcción, la rasilla aporta una serie de ventajas. Es más ligera y fácil de cortar y de manejar que los ladrillos, y como las piezas son más amplias, cubren más superficie en menos tiempo. También tiene algunas desventajas: su menor espesor hace que los muros no sean tan sólidos y resistentes como los de ladrillo.

¿Cómo planificar el proyecto?

Lo primero que debes pensar es el tipo de obra que vas a realizar pues te condicionará el tipo de rasilla que debes emplear. Sobre todo, en el grosor. Existen rasillas de diversos tamaños para abarcar más o menos en la tarea.

  • Mide el hueco en el que quieres levantar el tabique y calcula las rasillas que necesitas, según sus medidas.
  • También debes pensar si las vas a levantar con yeso negro controlado –apropiado para los tabiques de interior en zonas sin humedad– o con mortero seco listo para mezclar con agua o preparado con cemento y arena. Compra la cantidad de sacos necesaria según el rendimiento recomendado por el fabricante.
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Preparar las canalizaciones

Antes de levantar un tabique de rasilla hay que prever los puntos de luz que vas a colocar, enchufes e interruptores, además de los tubos corrugados y cajas de derivación para toda la instalación eléctrica. También puedes pensar en si tienes que poner canalización de agua, con tubo de cobre, para alguna instalación o para la calefacción. Haz un dibujo del diseño previo por si puedes ahorrarte hacer alguna roza posterior.

Coloca un muro de rasilla

Materiales para levantar tabiques de rasilla

Para construir un tabique de rasilla necesitarás materiales y herramientas habituales en tareas de albañilería. Ojo: este trabajo requiere una cierta experiencia y conocimiento del tema, así como de las herramientas y los materiales. Además, conviene buscar ayuda para que el trabajo sea más rápido y eficaz.

Rasillas: Existen rasillas de diversas dimensiones, para elegir mejor según el trabajo que vayas a realizar. Lo primero que debes tener en cuenta a la hora de elegirla es el grosor que quieres dar al tabique o a la pared. Recuerda que siempre tiene que tener un mínimo de estabilidad.

  • Si es para trasdosar un muro ya existente, puedes elegir rasillas de menor grosor y tamaño: suelen medir unos 240 x 115 x 28 mm.
  • Para levantar un tabique de una pared divisoria, sin embargo, es recomendable utilizar grosores superiores. Encontrarás de 42 a 70 mm y suelen ser piezas de doble hueco, ideales para poder canalizar tuberías de fontanería, calefacción o electricidad.
  • El largo de la pieza oscila desde los 320 a los 500 mm y el alto entre los 14,5 a 20 mm
Coloca un muro de rasilla

Materiales de agarre: Para levantar tu tabique de rasilla puedes emplear mortero de cemento o yeso. Si es una división en el interior y en zona seca, la primera hilada la puedes siempre fijar con mortero de cemento y continuar con yeso controlado fijando las siguientes. En el exterior es conveniente usar siempre mortero de cemento, para levantar tabiques y muros, pues resisten mejor a la humedad. La mezcla del mortero se hace con arena, cemento y agua, en la proporción recomendada por el fabricante. El yeso se mezcla directamente con agua.

Coloca un muro de rasilla

La mezcla del yeso

Es muy importante que hagas la mezcla de yeso en la cantidad que vayas a usar cada vez. Lo más apropiado es que utilices yeso controlado, que tarda más en endurecer. Mezcla con agua espolvoreándolo con las manos y deja reposar hasta que vaya endureciendo y esté saturado. Remueve con la paleta solo lo que vayas a ir utilizando pues al moverlo el yeso fragua antes. A medida que tengas más pericia puedes remover más cantidad.

Coloca un muro de rasilla

¡Trabaja seguro!

Si la medida del muro de rasilla lo requiere, tendrás que montar algún tipo de andamio o borriquetas con planchas rígidas de encofrar para poder trabajar con estabilidad y seguridad. Antes de trabajar asegúrate de que vas a trabajar cómodo y sin problema alguno de caídas.

¿Qué vamos a hacer?

Te lo explicamos paso a paso

Paso 1

Cómo replantear un tabique de rasilla

El primer paso a la hora de construir un muro o tabique de rasilla es replantear la situación de la obra. “Replantear” significa trazar directamente sobre el suelo o el terreno la planta del tabique que se va a construir. Coloca un cordel atado a dos ladrillos y aproxímalos al lugar donde irá el tabique. Fija dos miras telescópicas (sujetas al techo y al suelo) en los extremos del futuro tabique. También te servirán unas miras rectangulares, que tendrás que construir  con yeso y ladrillos. Si hay tabiques perpendiculares puedes colocar las miras junto a ellos, separándolas de la pared unos centímetros (una medida equivalente al grosor de una rasilla, por ejemplo). Comprueba la verticalidad del replanteo con plomada o con el nivel de burbuja.

Paso 1.1: Ata en cada una de las miras un cordel o tendal. Ténsalo lo suficiente para que marque la horizontalidad de cada hilada.

Coloca un muro de rasilla

Paso 2.1: Replantea la primera hilada. Coloca el cordel a la altura de una rasilla, comprobando que está alineada en los dos lados. En el suelo puedes marcar la colocación de la primera hilada con una bota de marcar de azulete. Te servirá de guía en la colocación.

Coloca un muro de rasilla

Si es una zona húmeda, la primera hilada la puedes colocar con mortero de cemento para una mayor resistencia. De la misma manera, puedes colocar un aislante apropiado para evitar humedades por capilaridad desde el suelo. Como aislamiento en la base del muro puedes emplear bloques de vidrio celular, muy resistentes, que soportan un peso elevado y además hacen de rotura de puente térmico. Sobre ellos puedes continuar con los materiales del muro que estés levantando.

Dos trucos PRO que te ayudarán

  1. Para trabajar más deprisa, coloca las rasillas en diversos montones, cerca de donde vayas a levantar el tabique. De esta manera no tendrás que hacer desplazamientos largos y el yeso o mortero te cundirán más (al haber menos posibilidades de que endurezca).
  2. Puedes mejorar la adherencia de las rasillas mojándolas agua si el clima es muy seco. Esto está especialmente indicado en obras exterior. Hazlo con una manguera o sumérgelas en un recipiente grande lleno de agua, metiendo unas pocas piezas cada vez.

Paso 2

Coloca las primeras hiladas

La correcta colocación de la primera hilada es la más importante. De ella dependerá el trabajo posterior. Si colocas la primera hilada con mortero, extiende con la paleta la mezcla a lo largo de la línea en la que vas a colocar el tabique. A continuación, coloca las piezas de rasilla. Es conveniente que pongas también pasta en su lateral, para fijar las piezas por los laterales, además de por la base.

Paso 2.1: Verifica la verticalidad y la horizontalidad. Aunque tengas un cordel puesto, comprueba el nivel de la primera hilada de rasilla. Corta la última pieza a la medida, para completar el tabique. Si levantas el tabique con yeso, es más aconsejable extender el yeso por el canto de la base de la pieza y por un lateral e irlas colocando sobre el suelo. Aplica yeso de la misma manera en las siguientes piezas hasta completar la hilada. Comprueba también el nivel.

Coloca un muro de rasilla

Paso 2.2: Para la segunda hilada deberás picar en las paredes laterales, si existen, para encastrar dentro parte de la rasilla del nuevo tabique. Así se mejora la estabilidad del muro. Comienza la siguiente hilada con media rasilla, remetida en el hueco que acabas de hacer. Vete subiendo el cordel y ponlo a la altura justa de la siguiente hilada por los dos extremos.

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Paso 3

Trabajar con rasilla: aprende a cortar y a unir las piezas

En un momento otro, mientras construyes tu tabique de rasilla tendrás que cortar alguna pieza. Hacerlo no es difícil, sobre todo si empleas una amoladora y el disco apropiado para el material. Sigue estas pautas:

  • Marca la medida y corta. A mano lo puedes hacer también, sobre todo, cuando cojas experiencia.
  • Señala el corte y golpea con una punta de la paleta hasta conseguir astillar en varios puntos la rasilla. Golpea primero en las zonas huecas.
  • Cuando esté punteada toda la línea, da un golpe seco y fuerte sobre la línea punteada hasta que parta, sujetando con la mano por debajo a la altura de la línea de corte.
  • Utiliza siempre guantes y gafas protectoras.

Coloca un muro de rasilla

Paso 1.3: Golpea ligeramente con la paleta en la rasilla. Según colocas las piezas, ve golpeándolas ligeramente con la paleta, tanto en la parte de arriba como en el lateral. Procura que la pasta una las piezas y que la huella sea siempre del mismo grosor.

Paso 2.3: Quita la pasta sobrante. Cuando presiones unas piezas contra otras, la pasta de agarre rebosará por las uniones. Quítala mientras esté fresca y así tendrás menos problemas para el revoco.

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Paso 4

Termina el tabique de rasilla. Últimas hileras y detalles

Paso 1.4: Continúa colocando rasillas hasta acabar en el otro extremo. Recuerda que las juntas verticales nunca deben coincidir entre dos hiladas. Asegúrate de incluir piezas cortadas a la mitad o en la proporción adecuada para evitar este problema.

Coloca un muro de rasilla

Paso 2.4: Termina el tabique. Ve colocando hiladas siguiendo estos pasos. Comprueba de vez en cuando la planeidad del tabique con un listón metálico, con el nivel de burbuja o con una plomada. En algunas hiladas, no olvides remeter parte de la rasilla en los muros laterales: así, el tabique quedará perfectamente anclado. Cuando llegues al techo puede que no te quepan piezas enteras: las tendrás que cortar con la amoladora

Tabiques con puerta: cómo colocar el precerco

Si en el tabique va algún hueco para puerta de paso, aprovecha para colocar el precerco de madera. Lo puedes anclar con puntas clavadas en aspa o con las propias patillas metálicas, si las tiene. Fija la estructura al muro con pasta de yeso o mortero de cemento, según el material que estés utilizando. Comprueba que el precerco queda nivelado y completamente paralelo.

Coloca un muro de rasilla

 

Materiales y herramientas

  • Mortero seco
  • Agua
  • Rasillas
  • Yeso controlado
  • Aislamiento acústico o térmico
  • Paleta
  • Gaveta
  • Plomada
  • Nivel de burbuja
  • Flexómetro
  • Cordel
  • Miras telescópicas
  • Amoladora
  • Andamio