¿Cómo cepillar una puerta?

Por Leroy Merlin

Si tienes problemas para cerrar o abrir alguna puerta con normalidad debes arreglarla, cepillándola o lijándola, ya que el roce continuado de una puerta con el suelo lo daña y es una situación muy incómoda en el día a día que tiene fácil solución.

Causas que pueden desajustar una puerta

  • Con el tiempo, es normal que las puertas de madera sufran pequeños desajustes en su estructura simplemente por su uso constante. También los cierres bruscos, por ejemplo cuando hay corriente y la puerta se cierra de un portazo, pueden provocar pequeños descuelgues en las puertas.
  • Los cambios de temperatura, ya sea calor o la propia humedad, suelen dilatar la madera, hincharla y así mermar la calidad de la carpintería con el paso de los años. Es una de las razones más habituales por las que hay que retocar la altura de las puertas de casa.
  • También tendrás que rebajar la puerta si colocas suelo nuevo laminado, vinílico, moqueta u otro tipo de suelo sin retirar el antiguo. En estas situaciones, ¿tienes que hacer solo unos pequeños ajustes o desmontar la puerta entera? Lo primero que hay que hacer es detectar en qué punto exacto se encuentra el problema y la envergadura del ajuste que habrá que hacer, ya que en muchas ocasiones bastará con un ajuste básico que no necesitará ni siquiera el descuelgue de la puerta. Observa bien su estado actual para decidir si aprovechas para cambiar las bisagras o los pernios porque ya estén demasiado deteriorados por el uso.
  • Y, por último, una de las razones por la que puede que tengas que ajustar una o varias puertas es porque las hayas comprado nuevas y debas regularlas al espacio concreto de tu estancia.

Si sigues los consejos que te mostramos a continuación, podrás regular la altura de tus puertas sin dañarlas ni echarlas a perder y tu suelo te lo agradecerá.

¿Qué vamos a hacer?

Te lo contamos paso a paso

Paso 1

Soluciona pequeños desajustes en la puerta 

Cuando los roces o desajustes no son demasiado pronunciados y puedes abrir y cerrar la puerta, aunque con dificultad, quizá no necesites desmontarla, sólo lijar. ¡Te decimos varias formas de hacerlo!

Para evitar desprendimientos, roturas o astillamientos en el revestimiento a la hora de cepillar los bajos de una puerta tienes que comenzar por uno de los extremos y en dirección al interior del canto. Rebaja primero ahí los milímetros necesarios a lo largo de unos 5 cm. Cuando las hojas del cepillo lleguen hasta ese extremo desde el otro lado no se deteriorará el revestimiento de los cantos, al ya estar desbastado.

1.1. Pasa una hoja entre la puerta y el suelo y marca los puntos en los que la hoja ya queda detenida. Ahí tendrás que lijar. Haz lo mismo en la parte de los cercos, si la puerta también roza en alguna parte.

Cómo ajustar y cepillar una puerta

Cuando el roce es en el suelo, es muy probable que queden marcas, sobre todo si son suelos laminados poco resistentes o de madera maciza. Si el roce sucede en los laterales tienes un truco que no falla para saber dónde hay que desbastar. Pasa con tiza todo el canto de la hoja de la puerta. Al abrir y al cerrar quedarán marcados en el cerco los puntos en los que roza la puerta.

1.2. Prueba de esta otra manera para evitar desmontar la puerta: fija al suelo con cinta adhesiva una hoja de lija de grano grueso en el punto donde roza la puerta. Haz pasadas con la puerta una y otra vez sobre la lija y así lograrás desbastar lo suficiente para que cierre bien. Limpia después el serrín. Otra manera de hacerlo es con un cepillo manual de carpintero.

Cómo ajustar y cepillar una puerta

Evitarás trabajos de limpieza y problemas respiratorios si utilizas un aspirador acoplado a la máquina o una bolsa de recogida de serrín.

1.3. Con una lijadora eléctrica tipo triangular puedes hacer lo mismo en los puntos donde la hoja pegue con el cerco. Si la puerta es de madera maciza puedes lijar tanto en el cerco como en el canto de la hoja. Si es tablero de melamina, material plástico, deberás lijar en el cerco, si este es macizo. Si no, tendrás que rebajar en el canto, lijar bien y después volver a cantear con cinta preencolada del mismo tono.

Cómo ajustar y cepillar una puerta

1.4. Otra opción sencilla es sustituir los ovalillos de las bisagras, quizá desgastados, por unos nuevos o colocar algún ovalillo fino sobre el existente para elevar unos milímetros la puerta. Quita la puerta y coloca las piezas en el vástago de la bisagra. Recuerda que esto lo puedes hacer si entre la parte de arriba de la puerta y el cerco existe el suficiente hueco para colocar un ovalillo, si no tendrás que lijar o cepillar donde corresponda.

Cómo ajustar y cepillar una puerta

 

Paso 2

Arregla grandes diferencias 

Cuando el problema al abrir o cerrar la puerta es ya grave, la opción más apropiada es desmontar la hoja y trabajar con comodidad. La solución no tiene complicaciones pero sí has de hacerlo con más seguridad. Sigue estos pasos:

Cómo ajustar y cepillar una puerta

2.1. Pasa una tabla fina, de unos 3 mm, el hueco mínimo recomendado entre hoja y suelo o entre el cerco, a lo largo de la base de la puerta. Esa será la zona que tienes que desbastar

Cómo ajustar y cepillar una puerta

2.2. Desmonta la hoja de las bisagras. Para hacerlo con facilidad emplea una pequeña palanca de uña; presiona con el pie mientras ayudas con las manos a sacar la puerta de las bisagras.

Cómo ajustar y cepillar una puerta

2.3. Coloca la hoja en una mesa de trabajo lo suficientemente estable para poder trabajar sobre ella. Sujétala con sargentos o mordazas y protege antes la superficie con una manta para no arañarla.

Cómo ajustar y cepillar una puerta

2.4. Si lo que tienes que desbastar es poco y solo por determinadas zonas, prueba haciendo pasadas repetidas con una lijadora y lija de grano grueso, rematando con lija de grano fino.

Cómo ajustar y cepillar una puerta

2.5. Si has de desbastar más milímetros, una opción es hacerlo con un cepillo manual. Regula los milímetros de corte y haz pasadas de atrás hacia delante con la herramienta. Es mejor que hagas sucesivas pasadas, desbastando poco a poco, que no mucho de golpe. También puedes pasar un cepillo pequeño en el cerco o en cualquier canto de la puerta, siempre que sea de madera maciza.

Cómo ajustar y cepillar una puerta

2.6. Cuando tengas que hacer el mismo trabajo en varias puertas o lo que tienes que reducir es mucho, te compensará utilizar un cepillo eléctrico. Regula en el pomo el nivel del corte de las cuchillas. Haz sucesivas pasadas hasta llegar al nivel de desbastado. Es preferible cepillar poco a poco, antes que hacer un cepillado demasiado grueso.

Cómo ajustar y cepillar una puerta

2.7. Si la hoja de la puerta es de madera maciza, puedes acabar barnizando o pintando en el mismo tono existente, especialmente si has lijado o cepillado en los cantos superiores de la hoja o en el cerco. Si has tenido que estropear algún canto, tendrás que cantear de nuevo, después de rebajar, con cinta preencolada.

Cómo ajustar y cepillar una puerta

2.8. Si tienes que hacer un gran corte en la base de la puerta, porque has elevado un suelo con laminado o tarima maciza, por ejemplo, marca la línea del corte con el flexómetro y una regla.

Cómo ajustar y cepillar una puerta

Puedes emplear el cepillo eléctrico, como te hemos enseñado, o también serrar con la sierra de calar o circular, dependiendo de cuál sea el grosor a quitar. Protege la línea de corte con una cinta de carrocero, para evitar deterioros en el chapeado de la puerta.

Cómo ajustar y cepillar una puerta

2.9. Utiliza una guía de corte con las máquinas para hacerlo de manera precisa.

Materiales y herramientas

  • Lijas de mano
  • Cinta adhesiva
  • Barniz, pintura, esmalte...
  • Ovalillos
  • Bisagras o pernios
  • Cepillo eléctrico o manual
  • Serrucho o sierra de calar
  • Palanca de uña
  • Regla para marcar
  • Flexómetro
  • Bolsa de viruta para cepillo eléctrico
  • Aspirador para cepillo eléctrico