Cómo limpiar una chimenea. ¡Prepárala para los meses más fríos!

Por Leroy Merlin

Para disfrutar del acogedor calor de la chimenea es necesario limpiarla correctamente y eliminar el hollín que da lugar a la creosota, una sustancia altamente combustible. Te contamos cómo limpiar una chimenea con dos métodos cien por cien eficaces.

Cómo limpiar una chimenea: elige la técnica adecuada

Si no sabes cómo limpiar una chimenea y te enfrentas por primera vez a esta tarea, empieza por comprobar si tu chimenea necesita una limpieza de mantenimiento o una más completa. Como norma general deberías limpiarla exhaustivamente una vez al año, al finalizar la temporada de uso, y hacer un mantenimiento una vez a la semana durante el invierno. Es muy importante que no dejes que el conducto de evacuación de humos quede sucio de un año para otro: la combustión de madera o carbón produce una sustancia llamada creosota que puede impedir el correcto funcionamiento de tu chimenea. Tu chimenea solo rendirá al cien por cien si está perfectamente limpia y despejada.

Cómo deshollinar tu chimenea

Cuando nos planteamos cómo limpiar una chimenea, nos encontramos con dos opciones:

  • Mecánico: la limpieza se realiza con un cepillo de deshollinar llamado erizo. Los profesionales suelen usar erizos eléctricos, pero para limpiezas periódicas tendrás bastante con uno manual. Vienen provistos de una guía, ligeramente flexible, para que se extiende por toda la longitud de la chimenea.
  • Química: se hace quemando unos productos especiales que originan una reacción química, destinada a disolver los residuos sólidos (como la creosota). Hablamos de las bolsas y leños deshollinadores, perfectos para realizar limpiezas de mantenimiento regulares durante la temporada de uso.
Cómo deshollinar tu chimenea
¿Qué vamos a hacer?

Limpieza mecánica

Pasos

El método del deshollinador profesional

La primera opción para limpiar una chimenea es el método mecánico. Es el que utiliza el deshollinador profesional, empleado por los profesionales desde hace siglos. Pero tú no tendrás que subirte al tejado como en la película Mary Poppins: lo puedes hacer cómodamente desde el salón. A continuación, te contamos cómo limpiar una chimenea de forma mecánica, paso a paso.

1. Protege el frente de la chimenea con papel o plásticos.

Cómo deshollinar tu chimenea

2. Con el cepillo y el recogedor, retira todos los restos de cenizas que permanezcan en el hogar.

Cómo deshollinar tu chimenea

3. Asómate al interior de la chimenea. Con una linterna, intenta ver el interior del tubo.

Cómo deshollinar tu chimenea

4. Sella el frente de la chimenea con dos plásticos solapados, dejando una abertura en el centro. Ponte gafas, mascarilla y guantes.

Cómo deshollinar tu chimenea

5. Para limpiar la chimenea, introduce el cepillo deshollinador poco a poco intentando frotar lo máximo posible. Hazlo con cuidado para evitar que se suelten los tubos del conducto. Ve desenrollando el mango hasta alcanzar toda la longitud.

Cómo deshollinar tu chimenea

6. Cuando notes menos resistencia interior, habrás desprendido del tubo la mayor parte de los residuos. Saca el cepillo y retira los plásticos con cuidado.

7. Con el aspirador de hollín, recoge todos los restos que hayan caído al hogar. Si tiene tiro, comprueba que está libre de residuos y abre y cierra bien. Si no es así, aspíralo también.

Cómo deshollinar tu chimenea

8. Limpia la embocadura de la chimenea y la base: tu chimenea ya estará limpia hasta el año siguiente. Para mantenerla en buenas condiciones, haz limpiezas químicas de mantenimiento con leños y bolsas deshollinadoras durante la temporada de uso.

Cómo deshollinar tu chimenea

 

Materiales y herramientas

  • Leño deshollinador
  • Bolsas deshollinadoras
  • Plástico y papel protector
  • Cepillos deshollinadores
  • Aspiradora para deshollinar
  • Linterna
  • Cepillo y recogedor
¿Qué vamos a hacer?

Limpieza con métodos químicos

Pasos

Cómo limpiar la chimenea con métodos químicos

La segunda técnica para limpiar la chimenea incluye utilizar productos químicos que harán el trabajo de limpieza por ti. En este caso, la limpieza no será integral sino de mantenimiento: te servirá para evitar que se acumulen demasiados residuos durante los meses de uso. Si quieres saber cómo limpiar una chimenea con productos químicos, te lo contamos:

1. Enciende un buen fuego en la chimenea y déjalo arder durante 30 minutos. El objetivo es que el interior del tubo esté bien caliente.

Cómo deshollinar tu chimenea

2. Pon en el fuego un leño deshollinador o una bolsa sin sacarlos del envoltorio y déjalos arder. La cantidad de deshollinador químico que necesitas varía en función del uso de la chimenea: si la usas ocasionalmente, usa una bolsa a la semana para la limpieza de mantenimiento y un leño al año para realizar una limpieza a fondo, al acabar la temporada de frío. Si usas la chimenea frecuentemente, (4 o más días a la semana), usa tres bolsas para la limpieza semanal y un leño de 3 a 5 veces al año.

Cómo deshollinar tu chimenea

3. Cuando se enfríen las cenizas, retíralas. Si necesitas repetir la operación, espera 24 horas. Tu chimenea se mantendrá en buen estado hasta la próxima limpieza.

Cómo deshollinar tu chimenea

 

¿Qué es la creosota?

  • Es un compuesto químico que se produce por la combustión de distintos materiales, entre los que también se encuentra la leña. Las partículas que se generan en la combustión ascienden por el tubo de evacuación de humos o chimenea y se van depositando en su interior. Al enfriarse se endurecen la chimenea tirará peor y puede devolver los humos a la habitación. Por otro lado, la creosota es un material combustible en sí misma y podría llegar arder en contacto con las chispas procedentes del fuego del hogar. Por estas dos razones es tan importante que tu chimenea no acumule creosota.
¿Qué vamos a hacer?

Encender el fuego de la chimenea

Pasos

Cómo encenderla para mantenerla limpia

Cuando hablamos sobre cómo limpiar la chimenea, además de la limpieza en sí también se pueden realizar tareas de prevención. Son métodos que ayudan a que se formen menos residuos sólidos en el interior del tubo y, por lo tanto, que rinda mejor y de manera más segura. En concreto, podemos aconsejarte dos: encender la chimenea de la manera correcta y usar el combustible adecuado.

  • No es aconsejable que enciendas las chimeneas con papel. Usa astillas o pastillas de encendido, especialmente formuladas para que generen menos alquitranes.
  • Utiliza el combustible específico para tu chimenea. Por supuesto, una chimenea de pellets solo debe funcionar con pellets; y una de bioalcohol, con este combustible. Pero incluso las chimeneas de leña (en las que parece que puedes quemar de todo) tienen sus preferencias. Nunca quemes leña que no está bien seca, ya que tendrá menos poder calorífico y generará residuos que solidificarán en cuanto se enfríe el hogar. Elige leñas duras y poco resinosas, como la de encina o la de roble. Las maderas blandas, como el pino, tienen mucha resina; cuando esta sustancia se quema, se deposita en el tubo en forma de creosota. Tampoco quemes nunca maderas pintadas ni barnizadas ni procedentes de restos de muebles, aunque parezcan que están sin tratar.

Cómo deshollinar tu chimenea

Ahora ya sabes cómo limpiar una chimenea sin tener que llamar al deshollinador, y cómo utilizarla para que rinda al cien por cien. ¡Y que venga el frío!